Ài Wèi-wèi, uno de los disidentes chinos más conocidos internacionalmente, o al menos uno de los críticos históricos del régimen, vuelve a China tras diez años. Y, contra lo que muchos esperarían, habla de eficiencia, trato humano… Describe una Beijing como funcional y cercana, mientras lanza críticas muy severas a Europa, el continente en el que se refugió. ¿Ha cambiado Ai Weiwei… se ha vendido finalmente, es otro propagandista pagado por el régimen como yo, o está pasando algo más profundo que el periodismo y los analistas epidérmicos no e