Es el oleoducto Druzhba, se extiende 4.000 kilómetros desde el corazón de Rusia hasta Europa Central. Por el camino, se bifurca en dos grandes ramas: la norte, que abastecía a Polonia y Alemania, y la sur, que pasa por Ucrania y alimenta a Eslovaquia, Hungría y la República Checa. Tras el embargo europeo al petróleo ruso por vía marítima en 2022, el Druzhba quedó parcialmente exento para dar margen de adaptación a los países sin salida al mar. Cuatro años después, casi todos han diversificado proveedores, excepto Hungría y Eslovaquia.