Con 58 años, bebo cada día media botella de Coñac. No sé cómo salir de esta mierda. Tengo una ayuda por incapacidad y por eso no tengo problemas económicos, pero me estoy matando. Nadie lo sabe, ni mi mujer, lo hago a escondidas y piensa que bebo pero no tanto. Llegué a esto a través de que la bebida se convirtió en estímulo. Me iba mal, bebía. Me empezó a ir bien, bebía más. Una de la cosas peores es que puedo dejarlo sin problemas. Por eso, he estado a veces sin beber …