Fin de una era en Xbox y sacudida en la estructura ejecutiva de la división. Phil Spencer, máximo responsable de Xbox, se retira y deja Microsoft después de casi 40 años de servicio. Además Sarah Bond, presidenta de Xbox, abandona la compañía. El lugar de Spencer lo pasa a ocupar Asha Sharma, actual presidenta de productos CoreAI de Microsoft. Como parte de la reestructuración, Matt Booty, jefe de Xbox Game Studios, asciende a vicepresidente ejecutivo y director de contenido, posición que le permitirá despachar directamente con Sharma.