Pero lo realmente interesante es su versatilidad. Las perovskitas permiten crear superficies ligeras, flexibles e incluso semitransparentes. Esto significa que elementos cotidianos como fachadas, ventanas o techos pueden convertirse en generadores de energía.
Y aquí es donde entran en juego fabricantes como BYD y CATL. Para ellos, el potencial es enorme. Imagina un coche eléctrico cuya carrocería no solo protege a los ocupantes, sino que también genera electricidad mientras está aparcado. Una recarga lenta pero constante...