Imaginemos que vamos a una revisión médica, nos ponemos una simple mascarilla y que, tras unos instantes, el médico recibe información sobre un posible diagnóstico, la evolución de una infección, la eficacia de un tratamiento o incluso recomendaciones personalizadas para seguir una dieta. Sin esperas, sin análisis de sangre, sin dolor. Esta se trata de una realidad cada vez más cercana gracias a la breatómica. Al igual que disciplinas ya consolidadas como la genómica estudian el conjunto de genes, esta nueva ciencia emergente analiza.