1- Cualquier percepción de dinero público sin contraprestación que reciba alguien que no sea yo será considerada una paguita.
El hecho de dar esas paguitas es profundamente antipatriótico y corrupto.
Su existencia es una conspiración para perjudicarme.
2- Cualquier percepción de dinero público sin contraprestación que reciba yo será considerada una subvención, prestación o ayuda.
El hecho de no darme esa prestación es profundamente antipatriótico y corrupto.
Su ausencia es una conspiración para perjudicarme.
Como se trata de un tema recurrente, tengo visto que cada cual propone soluciones según su ideología, sin fijarse mucho en sus consecuencias o en si son posibles o no. Así que como las cartas a los reyes magos ya están más que vistas, me atrevo, no del todo en serio, a enumerar una serie de soluciones locas. Un simple ejercicio de pensar fuera de la caja. Vaya por delante que, el hecho de que las enumere, no signuifica que esté de acuerdo con ellas.
-Promover el teletrabajo, pero en serio. El híbrido no arregla gran cosa.
-Que el IBI suba una décima por cada diez mil habitantes que tenga la localidad donde está el inmueble. Se parte de un IBI bajo, y se le sube una décima por cada diez mil habitantes. ¿Tienes cien mil habitantes? Un punto más. ¿Un millón? Diez puntos más. ¿Madrid? Te cagas. Ya se preocupa la poblción de redistribuirse sola.
-Que se pueda construir en cualquier terreno donde no esté expresamente prohibido hacerlo. Se prohíbe la edificación en determinados lugares, tasados, con normas claras y tasadas para la prohibición, y en el resto del territorio, edifica donde quieras. Se acabó el mamoneo de las recalificaciones.
-Que las exigencias legales para construir dependan también del tamaño de la población. ¿Un bloque de pisos en Valencia? Cien papeles. ¿Una casa unifamiliar en Vadeloshuevos? Ni siquiera proyecto de arquitecto. Responsables el constructor y el promotor, y a correr. Lo mismo con el código técnico y las exigencias de accesibilidad y habitabilidad. ¿Piso en Madrid? Todo. Casa privada en Murrial de Sanabria, como si no le pones cristales a las ventanas. Tú mismo.
-¿Extranjero y más de un año en el paro? Expulsión. Todo el mundo es bien recibido si viene a ganarse la vida. Si no, necesitamos sitio. Te vas.
-¿Extranjero con posibles, también llamado nómada perineal o como sea? A partir de los tres meses en España, pagas IRPF en España, y ya lo hablas con la de tu país. Nada de 183 días al año. Noventa. También aplicable a los pensionistas suecos, británicos, alemanes y asimilables.
Se me ocurren muchas más cosas, pero la mayoría las considero manidas o razonables, y este es un artículo sobre ideas locas.
Hagan juego.
Estos días vi rulando por Instagram un vídeo de una petarda muy enfadada porque decía que tenía que pagar a hacienda un 40%. Que si ladrones, que si vivir del cuento, que si no sé qué. Un 40%, así, redondo. Un 40% de vete a saber cuánto y de qué conceptos. Antes que el vídeo original vi los típicos de reacciones, y por lo visto la niñata es una rentista.
Uno de los comentarios era del clásico autónomo cuñao -fitness coach según su perfil- diciendo que los autónomos son esclavos del trabajo, que tienen que pagar no sé cuánto para malvivir y que otros vivan de ayudas. Le respondí que si tanto sufre, que deje el negocio y que pida esas ayudas. Por lo visto para él mi respuesta fue mediocre. Un latinoamericano que de todos los países prósperos y libres a los que podía haber ido, eligió este infierno que es España.
Hoy vi por LinkedIn al típico que te ayuda a mejorar tu marca personal con un post que pretende ser graciosete diciendo que Hacienda te quita la mitad de lo que ganas (o facturas, pretendía decir una cosa pero ni él mismo se aclaró).
A nadie le gusta pagar impuestos, yo no los pago con alegría. A veces me encabrono viendo como algunos despilfarran en gilipolleces el dinero recaudado, no digamos ya robándolo. Hace unos cuantos años ya, una familiar mía pilló cáncer. Le ponían unas inyecciones que decía que costaban 300 euros cada una, no sé cuántas le tuvieron que poner. Eso aparte de otros tratamientos, cirugías y estancia prolongada en el hospital. Evidentemente no pagó un duro y no tuvo que hacerse narcotraficante. Le dieron la incapacidad permanente y una pensión. Ahí sigue dando guerra bastantes años después.
menéame