
Este gráfico de Actualidad Económica sobre el número de irregulares en España entra, según mi opinión, dentro de lo llamado "falsa precisión", es decir, dar datos con una precisión que es imposible por su propia naturaleza. Dar el número de inmigrantes irregulares que viven en España es complicado, pero hacerlo con seis cifras significativas entra dentro de la ficción.

Casi no hay día en que El Economista no deje constancia del anumerismo de su redacción. Hoy publican un artículo sobre lo que paga la Comunidad de Madrid por ciudadano a hospitales públicos y concesionados, donde asegura que esos últimos llegan a recibir un 86% menos. Es el consabido error de pensar que si la cantidad A es un tanto por ciento mayor que la cantidad B, entonces la cantidad B sería el mismo tanto por ciento menor que la cantidad A: 893,45 es un 86% mayor que 481,32, pero 481,32 es un 46% menor que 893,45.
Como en El Economista no tienen complejos a que les saquen los colores, no han dudado de llevar su anumerismo a la portada:

menéame