Ante la incredulidad de muchos meneantes que han visto a la UCO reconstruir hasta el último piso, mensaje, viaje, pago y relación personal de Ábalos, pero siguen esperando una precisión parecida con el dinero del novio de Ayuso o las cuentas de Montoro, he creado un prompt para entender el fenómeno:
Actúa como cronista judicial español. Compara la velocidad, intensidad y lenguaje de la UCO cuando investiga casos que afectan al PSOE, al Gobierno o al fiscal general del Estado, frente a casos que afectan al entorno del PP. No afirmes conspiraciones. Limítate a poner juntos los cronómetros, las frases y las cuentas bancarias.
Y el resultado es bastante didáctico.
En el caso Ábalos-Koldo-Aldama, el teniente coronel Antonio Balas, jefe de Delitos Económicos de la UCO, no se limita a decir que hay indicios. Construye relato. Dice que Aldama pagaba, que “el que paga manda”, pero que sin Ábalos “no habría sido posible”. También lo presenta como “miembro cualificado” y figura clave para abrir puertas en la Administración.
Aquí la UCO sabe quién paga, quién manda, quién consigue, quién abre puertas y hasta qué papel sentimental o doméstico juegan determinados pisos. En concreto, se ha informado del pago de 88.000 euros por el piso disfrutado por Jéssica Rodríguez, expareja de Ábalos.
Cuando el foco está en Ábalos, la investigación parece una novela realista: personajes, jerarquía, pisos, frases, pagos, acompañantes, WhatsApps y moraleja.
Luego está Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso. Según las informaciones publicadas, cobró 1.973.000 euros de FCS Select por intermediar en la compra de material sanitario durante la pandemia, a través de Maxwell Cremona.
También se ha publicado que Ayuso y González Amador viven o han vivido en una vivienda de alrededor de un millón de euros, comprada después del fraude fiscal investigado.
Y aquí viene el contraste: por 88.000 euros de un piso vinculado a Ábalos tenemos narrativa, intención, jerarquía y psicología criminal. Por casi dos millones de euros en comisiones pandémicas y una casa de lujo donde vive la presidenta de la Comunidad de Madrid, el sistema parece necesitar más tiempo, más prudencia y más siestas procesales.
La UCO fue encargada de investigar el posible origen ilícito del patrimonio de González Amador, y la Audiencia Provincial de Madrid ha rechazado su intento de impedir que la unidad informe sobre ese patrimonio.
Es decir: la investigación existe. Lo curioso es el volumen del altavoz.
El caso del fiscal general del Estado es la obra maestra de la unidireccionalidad.
La Fiscalía investiga el fraude fiscal de González Amador. La defensa del novio de Ayuso había ofrecido reconocer dos delitos fiscales para alcanzar un pacto. Después estalla la batalla mediática por los correos. Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Ayuso, admitió haber difundido un correo del fiscal que investigaba al novio de la presidenta madrileña.
Pero el condenado acaba siendo Álvaro García Ortiz, fiscal general del Estado, por revelación de secretos. El Supremo lo condenó a dos años de inhabilitación, multa e indemnización a González Amador.
La UCO registró, analizó y pidió datos a Google y WhatsApp. ¿Resultado? No encontró información inédita de interés en esos datos.
Resumen para niños:
si el fiscal general intenta desmontar el relato construido alrededor del novio de Ayuso, acaba condenado.
si Miguel Ángel Rodríguez difunde correos y habla de “órdenes de arriba” como deducción o intuición, el tren judicial no parece coger la misma velocidad.
Leire Díez es el espejo perfecto.
Según las informaciones publicadas, fue imputada por supuestas maniobras para obtener información comprometedora sobre mandos de la UCO y fiscales. Entre esos nombres aparecía Antonio Balas.
La idea es maravillosa en términos institucionales:
si buscas corrupción o trapos sucios contra Balas, acabas investigada.
si la Fiscalía busca el fraude fiscal del novio de Ayuso, acaba condenado el fiscal general.
si la UCO investiga a Ábalos, tenemos relato completo.
si hay que seguir el dinero de Montoro, entramos en modo niebla.
No hace falta decir que todo sea una conspiración. Basta con observar hacia dónde corren los procedimientos y hacia dónde caminan.
El caso Montoro es el mejor ejemplo de cómo el entusiasmo investigador puede sufrir bajadas de azúcar.
La Fiscalía Anticorrupción investiga presuntos favores fiscales vinculados al exministro Cristóbal Montoro y a su antiguo despacho, Equipo Económico. La causa incluye posibles delitos graves de corrupción, tráfico de influencias y fraude a la Administración.
Pero cuando tocaba analizar cuentas, la fiscal del caso reprochó que el informe de la UCO tenía un “alcance reducido”: solo analizaba 10 cuentas de entre más de 200 entregadas. La frase de la fiscal es bastante clara: “Ninguna conclusión puede extraerse del mismo”.
Para Ábalos: mensajes, pisos, pagos, acompañantes, relaciones y relato completo.
Para Montoro: 10 cuentas de más de 200 y ya si eso vamos viendo.
No hace falta afirmar que la UCO actúa por encargo político. Tampoco hace falta decir que todos los jueces, fiscales o guardias civiles participan en una conspiración.
Basta con mirar la dirección del tráfico.
Cuando el caso mira hacia el PSOE, el Gobierno o el fiscal general, la unidad de Antonio Balas encuentra frases, móviles, registros, relatos, cronologías, pisos y hasta psicología de los acusados.
Cuando el caso mira hacia el novio de Ayuso o hacia Montoro, aparecen la prudencia, los tiempos largos, los informes de alcance reducido y las cuentas bancarias que, misteriosamente, se vuelven más difíciles de mirar.
En España la justicia no siempre es lenta.
A veces solo va en una dirección.
En León se fue mi compi de asiento y se sentó una muchacha...
Iba viendo videos en Instagram de Egipto, en concreto "tips de viaje" lo sé porque lo hacía con el altavoz. Ponerse auriculares no estaba en sus planes.
Un poco aturullada por Egipto me levanté y me fui entre vagones.
Cuando volví un muchacho estaba en mi asiento. La pareja.
En realidad: la compi era morena y tenía gafas, y la muchacha de atrás también. Me sorprendió que se hubiera puesto auriculares. Descubrí que me senté al lao de otra muchacha y ahora sí, la pareja se levanto de mi sitio.
-ay perdón.
-nada, nada...
Pero no se fue se quedó en el pasillo de pie gestionando su viaje.
Ella asiento ventana, yo asiento pasillo, el de pie en el pasillo.
Descubrí que se iban de crucero por el Nilo. Que tenían que haber hecho el cambio de moneda la semana pasada y así ganarían unos céntimos al cambio. Y que no merecía la pena sacar 375 euros que con 370 estaba bien.
Todo esto conmigo en medio, es incómodo de cojones estar en esa posición.
El novio se fue, respiré. Volvió a los 10 mins...
Estaba un tal Borja en el tren, que trabaja para la casa real y ahí otros 15 mins en medio de una conversación raririsima en la que no quería estar.
La gente está asalvajada o les importa todo tres cojones, yo ya no sé...
El Caso Kitchen y otros grandes éxitos de la «jueza» Teresa Palacios
Ante la incredulidad de muchos meneantes que entraron a ver la declaración de Rajoy pensando que aquello iba a ser una versión judicial de No te rías que es peor y descubrieron que en España existe la figura retórica del juez defensor, he creado un prompt que lo explica bastante bien:
Actúa como un cronista judicial con memoria. Elabora una cronología de las decisiones más polémicas de Teresa Palacios Criado en causas relacionadas con grandes escándalos políticos, económicos o institucionales. No expreses opinión: limita cada entrada a fecha, cargo, caso, decisión adoptada, personas o instituciones beneficiadas políticamente por el cierre o acotación de la causa, y evolución posterior de su carrera judicial. Distingue hechos probados, críticas de acusaciones y resoluciones confirmadas por instancias superiores.
Y el resultado, ordenado cronológicamente, es este.
Teresa Palacios llegó al Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional a finales de 1996. En aquel momento se destacó que era la primera mujer al frente de un juzgado central de instrucción de la Audiencia Nacional y que pertenecía a la Asociación Profesional de la Magistratura, asociación conservadora y mayoritaria en la carrera judicial.
Cargo: jueza instructora del Juzgado Central de Instrucción número 3.
Caso: Gescartera, escándalo financiero con dinero desaparecido, fallos de supervisión y derivadas políticas durante la etapa de José María Aznar.
Actuación polémica: Palacios cerró la instrucción del caso. Varias acusaciones particulares pidieron que se siguiera investigando. ADICAE recurrió el cierre al considerar que la investigación estaba incompleta y que se había vulnerado la tutela judicial efectiva de los afectados.
Punto sensible: la jueza denegó que declararan como imputados varios ex altos cargos de la CNMV, entre ellos Pilar Valiente, Luis Ramallo y otros responsables del supervisor. ADICAE sostenía que podía existir complicidad por omisión al no perseguirse adecuadamente las irregularidades.
Cargo: jueza instructora del Juzgado Central de Instrucción número 3.
Caso: accidente del Yak-42, con 62 militares españoles fallecidos durante el Gobierno de Aznar, siendo Federico Trillo ministro de Defensa.
Actuación polémica: Palacios archivó inicialmente la denuncia de las familias para investigar posibles negligencias en el accidente, al considerar que la Audiencia Nacional no era competente y que el recurso se había presentado fuera de plazo.
Evolución posterior: la causa continuó por la vía de las identificaciones erróneas de cadáveres, pero las responsabilidades políticas de alto nivel quedaron fuera del foco penal principal.
Cargo: jueza central de instrucción.
Caso: derivadas del 11-M, especialmente la causa sobre el suicidio de los presuntos autores en Leganés.
Actuación polémica: Palacios mantuvo una disputa competencial con el juez Juan del Olmo, instructor principal del 11-M, al negarse inicialmente a remitirle la causa de Leganés.
Otra actuación discutida: en 2006 dejó en libertad con medidas cautelares a Saed El Harrak, procesado del 11-M, porque había cumplido dos años de prisión provisional sin que se hubiera prorrogado formalmente esa situación.
Cargo posterior: magistrada de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.
En 2006, el CGPJ la nombró magistrada de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Es decir: después de años instruyendo causas sensibles, pasó del juzgado instructor a una de las salas penales más relevantes del país.
Cargo: magistrada de la Sala de lo Penal.
Caso: condena a Cassandra Vera por chistes sobre Carrero Blanco.
Actuación polémica: la Audiencia Nacional condenó a Cassandra Vera a un año de prisión por sus tuits sobre Carrero Blanco. Después, el Tribunal Supremo la absolvió.
Punto relevante: no es un caso de corrupción del PP, pero sí forma parte de su historial de sentencias polémicas en materia de libertad de expresión y severidad penal.
Cargo: magistrada de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal.
Caso: salida a Bolsa de Bankia.
Actuación polémica: la Audiencia Nacional absolvió a los 34 acusados, incluido Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, exvicepresidente económico del Gobierno de Aznar y exdirector gerente del FMI. Los acusados se enfrentaban a delitos de estafa a inversores y falsedad contable.
Punto sensible: la sentencia sostuvo que la salida a Bolsa había contado con aprobación de supervisores y que las acusaciones no habían concretado suficientemente las conductas delictivas individuales. Políticamente, el resultado fue que uno de los grandes símbolos de la crisis financiera terminó sin condenas penales en esa pieza.
Cargo posterior: presidenta de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.
El BOE recoge que María Teresa Palacios Criado, hasta entonces magistrada en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, pasó a desempeñar la plaza de presidenta de la Sección Cuarta. No es el Tribunal Supremo, pero sí una posición clave dentro de la Audiencia Nacional.
Cargo: presidenta del tribunal del caso Kitchen.
Caso: presunta operación parapolicial organizada desde el Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy para espiar a Luis Bárcenas y sustraerle documentación vinculada al caso Gürtel y a la financiación irregular del PP.
Actuación polémica: durante la declaración de Mariano Rajoy, Palacios acotó el interrogatorio para evitar que se entrara en la caja B del PP. Según El País, la magistrada limitó las preguntas de la acusación para ceñirlas a la operación Kitchen y no a la contabilidad B del partido.
Punto sensible: Kitchen se juzga precisamente como una operación destinada a sustraer material comprometedor a Bárcenas relacionado con Gürtel y la financiación del PP. Es decir: el tribunal permite hablar del robo de los papeles, pero pone límites cuando se pregunta por el contenido político de esos papeles.
Su carrera permite trazar una cronología bastante llamativa: Gescartera, Yak-42, 11-M, Bankia y ahora Kitchen. Grandes causas, grandes nombres, grandes instituciones y, con frecuencia, decisiones criticadas por cerrar, acotar o limitar vías que podían subir demasiado alto.
Me aburro, tengo sueño y como no tengo nada mejor que hacer os doy la tabarra con las desventuras de esta trepidante travesía.
Todos hacemos cosas en algún momento que son raritas y están un poco fuera de lugar, pero la clave de esto es que no molestes a toda persona que tengas al rededor...
6 A.M: Madre con dos hijas yo diaria que las muchachas entre 30/40 años.
No se habían sentado aún y la hija mayor contó a voz en grito y con todo lujo de detalles como conoció a un muchacho en una discoteca.
Parece ser que iba con unas amigas y le dijo al muchacho:
-Como se nota el gimnasio.
El se fue con cara rara, pero luego volvió. Y entablaron una absurda conversación en la que las amigas de ella jaleaban para que se "liaran"
Al final lo hicieron.
El le pidió el número, ella se lo dio.
Quedaron ayer para dar un paseo. Nos queda claro que el es monísimo. Soldador y capricornio. También está muy viajao y arregla una casa, le salía más barato que pagar alquiler.
Aquí la madre habla de cómo conoció a su marido y le dice a la hija que tiene que contárselo al marido (de la hija) ella alega que lleva mucho tiempo asumiendo que está separada.
La hija sentencia con una sonrisa de muchacha enamorada que va a dormir, bueno no "a pensar" concluye y se queda con los ojinos cerrados pensando en su ligue de discoteca. El de no hace falta ponerle nombre a esto el primer día que quedan, RED FLAG.
Me fui a por café.
Un pretendido sabio, casi un rabino…digo casi porque aunque era rabino, ser un auténtico rabino es difícil. Ser un auténtico rabino quiere decir estar iluminado.
De hecho, solo era un sacerdote que no sabía nada. Pero la gente decía de él que era un sabio. Un día regresaba a su casa desde un pueblo vecino.
Al pasar, vio a un hombre que llevaba un hermoso pájaro. Le compró el pájaro y empezó a pensar para sí: “Cuando vuelva a casa me comeré el pájaro; qué hermoso que es”.
De repente, el pájaro dijo:
-¡Ni lo pienses!
¡El rabino se asustó!
-¿Qué? ¿Te he oído hablar? –preguntó.
-Sí, y no soy un pájaro común y corriente. Yo también soy casi rabino en el mundo de las aves. Y te daré tres consejos si prometes liberarme –dijo el pájaro.
El rabino pensó para sí: “Este pájaro habla, así que debe ser alguien que sabe”.
Así es como nosotros actuamos: ¡si alguien puede hablar, entonces debe saber! Hablar es muy fácil, saber es muy difícil; no existe relación entre ambas cosas. Se puede hablar sin saber y se puede saber sin hablar. No existe ninguna relación. Pero para nosotros, alguien que habla es alguien sabio.
-Muy bien, dame los tres consejos y te liberaré –aseguró el rabino.
Primero: nunca creas ningún despropósito, lo diga quien lo diga. Puede que sea un gran hombre, famoso en todo el mundo, con prestigio, poder y autoridad, pero si dice algo absurdo, no le creas –dijo el pájaro.
-¡Muy bien! –contestó el rabino.
-Segundo consejo: hagas lo que hagas, nunca intentes lo imposible, porque entonces te convertirás en un fracasado. Así que sé consciente de tus límites.
Alguien que conoce sus límites, es un sabio, y quien va más allá de sus límites es un estúpido.
El rabino asintió y contesto:
-¡Muy bien!
-Y –dijo el pájaro- este es mi tercer consejo: si haces lago bueno, nunca te arrepientas; arrepiéntete solo de lo malo.
El consejo era maravilloso, estupendo, así que el rabino liberó al pájaro.
Feliz y contento, el rabino empezó a caminar hacia su casa mientras pensaba:
“¡Qué buen material para su sermón! La semana que viene hablaré en la sinagoga y daré esos tres consejos. Y voy a escribirlos en la pared de mi casa y en mi escritorio para tenerlos siempre presentes. Esas tres reglas pueden cambiar a un hombre”.
Entonces, de repente, vio al pájaro posado en un árbol, y este empezó a reír con tanta fuerza que el rabino preguntó:
-¿Qué pasa?
-¡Necio! Tengo un diamante muy valioso en el estómago. Si me hubieses matado, te habrías convertido en el hombre más rico del mundo –dijo el pájaro.
El rabino se arrepintió en el fondo de su corazón: “Soy un estúpido. ¿Qué she hecho? Creí al pájaro”. Tiró los libros que llevaba y empezó a trepar al árbol.
Era anciano y nunca en su vida había subido a un árbol. Y cuando más arriba llegaba, más arriba volaba el pájaro, yendo de rama en rama. Finalmente, el pájaro llegó a lo más alto del árbol, igual que el viejo rabino; y entonces el pájaro echó a volar. Justo en el momento en que iba a echar mano al pájaro, este echó a volar. El rabino perdió pie y cayó del árbol. Empezó a manarle sangre de las heridas. Se fracturó ambas piernas y estaba medio muerto.
El pájaro volvió a posarse en una rama baja y dijo:
-Primero me creíste, te creíste que un pájaro puede tener un precioso diamante en el estómago. ¡Memo! ¿Alguna vez has oído algo más absurdo que eso? Y luego intentaste lo imposible: nunca antes habías trepado a un árbol. Y cuando un pájaro está libre, ¿cómo pretendes atraparlo con las manos desnudas, atontado? Y luego te arrepientes, sintiendo que te has equivocado, cuando has realizado una buena obra al liberar a un pájaro. Ahora regresa a casa y escribe tus reglas, y la semana que viene ve a la sinagoga y predícalas.
Y eso es justamente lo que hacen todos los predicadores. Les falta comprensión: solo cargan con reglas, y las reglas son cosas muertas.
Encerrados tras las rejas del pensamiento único que acepta su propio vocabulario, los neoinquisidores se han lanzado incluso en contra de las ciencias exactas cuando sus conclusiones rompen los dogmas establecidos que promueven. Si la Inquisición en 1600 ejecutó al filósofo y científico Giordano Bruno haciéndolo arder en la hoguera, entre otras razones, por enseñar que los planetas orbitaban el sol, hoy día los neoinquisidores persiguen a académicos y científicos que intentan demostrar asuntos como que el género no es totalmente una construcción social, que la brecha salarial entre hombres y mujeres como producto de la discriminación es un mito, que la narrativa del patriarcado como figura únicamente abusadora de la mujer merece serias dudas, que la genética es uno de los factores que más inciden en la inteligencia, que el Islam podría ser incompatible con occidente, que las potencias coloniales hicieron grandes aportes a sus colonias o que la migración puede tener efectos negativos para la sociedad que la recibe, entre muchos otros temas. Todos estos son verdaderos tabúes que no pueden osar transgredirse sin ser arrasado en el intento. Como bien advirtió Sigmund Freud en su libro Totem und Tabu, «la violación de un tabú convierte al propio violador en tabú». Algunos de los peligros que esa violación puede generar, dice Freud, solo «pueden evitarse mediante actos de expiación y purificación»[18]. Y más adelante añade: «Cualquiera que haya violado un tabú se convierte en tabú porque posee la cualidad peligrosa de tentar a otros a seguir su ejemplo: ¿por qué se le debe permitir hacer lo que se les prohíbe a otros? Por eso es verdaderamente contagioso, porque cada ejemplo fomenta la imitación, y por esa razón él mismo debe ser rechazado»
La epidemia de disculpas, de castigos y de ostracismo social que han experimentado tantas personas, de izquierda y derecha, en tiempos recientes por opiniones o conductas que han quebrado tabúes hablan de la forma irracional y primitiva en la que podemos actuar colectivamente. Se trata de verdaderas hordas que encuentran éxtasis en el castigo y el daño que pueden generar sin ser conscientes de que exista una razón para ello. Como explicó Freud, en una sociedad de tabúes «todo tipo de cosas están prohibidas, las personas no tienen idea de por qué, y no se les ocurre plantear la pregunta. Por el contrario, se someten a las prohibiciones como si fueran una cuestión evidente y se sienten convencidas de que cualquier violación de ellas se resolverá automáticamente con el castigo más grave». Este aspecto es esencial para entender por qué, una vez que un tema se ha convertido en tabú, es decir, en un objeto sagrado y a la vez peligroso y prohibido, se produce una espiral del silencio de la cual resulta casi imposible salir. Como veremos más adelante, la característica distintiva de la era de corrección política que estamos viviendo es precisamente la autocensura, que en muchos sentidos es peor que la censura oficial impuesta por el Estado, pues se basa en el triunfo del miedo a un castigo y enemigo tan difuso que no se le puede enfrentar. Sin embargo, el mismo Freud explica que los pueblos que cultivan los tabúes tienen una relación ambivalente con ellos. De un lado les temen y por otro los quieren romper, solo que el miedo es más fuerte que las ganas inconscientes de transgredirlo. Ahora bien, esta ambivalencia, dice Freud, implica que la realidad psicológica tras los tabúes sea comparable a una neurosis. Más aún, Freud sostiene que en el caso de las personas privilegiadas, es decir, por las que se tiene un exagerado afecto —como podría ser un líder— «junto con la veneración y la idolatría, sentidas hacia ellas, hay en el inconsciente una corriente opuesta de hostilidad intensa que nos enfrenta a una situación de ambivalencia emocional»[. Cabe preguntarse, siguiendo a Freud, si acaso la «ideología políticamente correcta» y su retórica de victimización, además de mostrar afecto desmedido hacia las supuestas víctimas que pretende defender, oculta al mismo tiempo una profunda hostilidad hacia ellas. Si ello fuera así, significaría que los inquisidores de hoy proyectan inconscientemente en otros aquel rechazo y desprecio con el que no quieren tener nada que ver, pero que de todos modos habita en ellos. «El tabú emerge de la ambivalencia emocional», insiste Freud, y agrega que «el proceso se resuelve en lo que en psicoanálisis se denomina proyección […] la hostilidad, de la cual no saben nada y además no desean saber nada, es expulsada de la percepción interna hacia el mundo externo y, por lo tanto, se separa de ellos y es atribuida a otro». Las acusaciones de racismo, xenofobia, sexismo, homofobia, etc., que fácilmente hacen estos defensores del discurso inclusivo y de las minorías serían, bajo esta lectura, en muchos casos nada más que esfuerzos por alejarse del racismo, xenofobia, sexismo y homofobia que los mismos acusadores sienten.
En Busca de la política. Zygmunt Baumann
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