Encontré en el armario de mi tío Pepe un abrigo negro de cuero. Largo. Con grandes solapas.
En los cincuenta, le llamaban el alemán por ponérselo. O el nazi.
En los sesenta le llamaban muerto de hambre, por seguír poniéndoselo.
A finales de los setenta y proincipios de los ochenta, le llamaban Darth Vader.
En los ochenta se lo ponía su hija, y llamaban vampiresa. Le quedaba mejor que al tío, porque ella era mucho más alta, todo hay que decirlo, y medio pelirroja.
En los dos mil, se lo puso el nieto de el tío Pepe y lo llamaban rocker. O metalero, o ya no sé muy bien qué, pero algi relacionado con un grupo d eemúsica que tenía el chaval con sus colegas.
Ahora, he regresado a la casa del pueblo, casi en ruinas, y he encontrado el puto abrigo. Me lo puse un día, por echarme unas risas, y me han llamado hipster ¿Será la suma de todo lo anterior?
Dicen que no, pero yo creo que sí...
Y espera a ver lo que le llaman a mi hijo cuando se lo ponga dentro de diez años o quince. A ver si hay suerte y llego a verlo...
El frío groelandés ha dejado congeladas a estas pobres neuronas sureñas, el ganador de esta semana ha sido realmente Geopolítica... o no de ContinuumST www.meneame.net/m/microrelatos/geopolitica-o-no
Cuando todos duermen, a menudo me siento solo,
y presto con gusto mi oído a la noche.
Entonces, la sabiduría fluye hacia mí,
y me dice lo que no puedo oír cuando todos están despiertos.
Es como si las cosas me mostraran solo su gris superficie diaria,
de noche, cuando las muchas miradas crudas
ya no se posan en ellas, su esencia me habla.
Cuando el extraño placer y el dolor se funden en uno,
oscuramente murmura la gran canción del universo,
ymi corazón se hunde con su salvaje codicia.
Solo mi alma impasible escucha.
Oigo girar las ruedas secretas:
las que oboligan a que todo gire mientras ellas giran.
Emmanuel Von Bodmann.
menéame