Aporto un sencillo ejercicio para comprender cual es la masa forestal real en la península en cuanto a bosque mediterráneo maduro. Un bosque maduro es aquel en el que las especies esperables de un bosque natural existen de manera sostenida debido a que la estructura arbórea está en su etapa clímax. Con esto descartamos toda otra masa forestal que no sea la de un bosque real.
Para ello simplemente vamos a fijarnos en las observaciones obtenidas en iNaturalist de especies que se suelen dar solo en estos ecosistemas de bosque maduro. Debido a la diferente cantidad de observaciones y numero de observadores según región entendemos que puede ir vinculado a mayor población y no mayor densidad o área per se. Por ello valoraremos positivamente la presencia más que la cantidad.
Nos centraremos en específico en bosques de encina y alcornoque ya que son los mas representativos y cosmopolitas. El alcornoque requiere algo más de humedad y suelos ácidos, cuando no se da esta circunstancia el suelo es de encinar en su mayoría.
Primero vamos a exponer la presencia de encinas y alcornoques y algunos de sus primos e híbridos propios del área mediterránea:

Como es de entender ocupa casi toda la península siendo más escaso en el norte de clima más húmedo y frio donde otras especies tienen predilección. Es clima atlántico y de montaña.
La cuestión aquí es discernir si donde hay encinas estamos presenciando bosque o solo son individuos aislados, dehesa, o alguna pequeña mancha dispersa.
Para descartar la generalidad de casos a excluir podemos usar el Madroño, arbusto arbóreo de transición entre el matorral y el bosque mediterráneo presente en todos los bosques que buscamos ya sea dispersos o en sus zonas limítrofes donde empieza la degradación por actividad humana:

Y ahí está, acabamos de quitar todo lo que son encinas sueltas. El madroño viene después de la serie de matorral es decir, no aparecerá en una dehesa donde por sistema se elimina el matorral y solo se dejan antiguas encinas o alcornoques para sombra y belloteo. Podemos afirmar que es muy raro encontrar un madroño aislado en el campo y que requiere de cierto desarrollo edafológico. El madroño es una especie muy vinculada directamente, pero no indica la existencia de un bosque maduro, solo nos indica donde lo hay o está empezando a darse condiciones para haberlo. Por lo que necesitamos afinar más con especies que se vinculen en exclusiva a bosques maduros. Podríamos probar con el rusco:

El rusco es un arbusto típico de bosques maduros, pero sobre todo de sombra y suelos profundos. Esto nos va a indicar sobre todo lugares donde hay suelo desarrollado y suficiente sombra como para que haya un bosque. El problema con el rusco es que el mapa que nos ofrece es muy similar al del madroño, ya que en un bosque serial de madroño puede darse sombra suficiente para la aparición de rusco y a la vez el rusco puede existir en bosques más húmedos como el robledal y el castañar. Por lo tanto no nos sirve como indicador pero si para cruzarlo con el madroño y ver coincidencias con otras especies como el durillo:

El durillo es un arbusto interesante ya que funciona por nicho de manera similar al rusco pero no tolera tanta humedad. Eso nos permitirá discernir y apartarnos de bosques más propios de montaña o microclimas localizados dentro del área mediterránea. Podemos ver que se siguen solapando todas las zonas anteriores con la del durillo pero estamos acotando cada vez más. Recalco que estos bosques deben incluir este conjunto de especies obligatoriamente en menor o mayor grado. Vamos a rematar con otra especie diferenciadora, el labiérnago de hoja ancha que se aleja algo más del frio:

A diferencia del labiérnago de hoja estrecha que suele cohabitar la etapa arbustiva de terrenos degradados, el labiérnago de hoja ancha aparece como el madroño en etapas de crecimiento del bosque mediterráneo y espaciado en su etapa final. Pero también podemos usar animales como el capricornio de las encinas:

Sin embargo la capacidad dispersiva de estos animales nos puede engañar ya que algún ejemplar puede llegar lejos y ser datado en alguna ciudad pareciendo frecuente su presencia. Por eso los mejores indicadores son inmóviles. Como el hongo melena de león:

Este hongo nos indica arboles de gran porte en descomposición en un ecosistema maduro. Algo que no sucede en ecosistemas de transición previos. Aun con todo hemos querido ser muy inespecíficos ya que hay distintas modalidades de bosque de encinar y alcornocal según condiciones del medio y para detallarlos correctamente tendríamos que cruzar una veintena de especies más.
Lo que quiero transmitirles es que solamente tomando el mapa del madroño, especie inequívoca y distinguible por los observadores, podemos afirmar la inexistencia de bosques maduros reseñables de la práctica totalidad de Castilla y León y Castilla la Mancha y el sur de Aragón. Y que según vamos afinando nos quedamos en que los pocos bosques mediterráneos reales quedan relegados a las laderas de los sistemas montañosos más pronunciados de la península como son el sistema central, el ibérico, el bético, los montes de Toledo y sierra Morena y pequeños parches en algunos montes como en Extremadura donde la encina es abundante pero solo en pocos puntos aislados hay alguna de las especies esperables de un bosque.
Por lo tanto, no, la península no tiene una enorme masa forestal como podrás leer en medios. Una masa forestal sin sus especies solo son monocultivos de árboles. Un bosque real desarrollado tiene todo un conjunto de especies de las cuales muchas solo se dan en esos ecosistemas maduros. Un conjunto de encinas con una masa de arbustos por abandono de una dehesa o campo de cultivo no es un bosque ni contiene las especies de un bosque. A la luz está que como observadores las personas no encuentras ciertas especies fuera de esos bosques.
Un punto rojo en el mapa puede ocupar mucho y solo indicar la existencia de un bosque diminuto de solo unos cientos de metros.
Esto es un trabajo grueso para entender y visualizar la realidad que nos rodea, no es exacto pero permite sacar fuertes conclusiones. Depende de ti cuanto te importen.
El tema recurrente ha dado un giro, con lo a gusto que estábamos. Todo era perfecto, ideal: los hunos en su cúpula de cristal, agraviados y recelosos porque, sí, les han atacado y acosado como a pocos en este país, pero también frunciendo la nariz ante la falta de pureza ideológica de los demás, que nuuunca están a su altura, oye.
Mientras, los hotros seguían culpando a los primeros de todo lo posible porque, aunque ya llevan unos años en el gobierno, por lo visto no son responsables de tener a la izquierda mas desilusionada y menos movilizada en más de una década. Ni de que la derecha (lo de ultra ya ni lo pongo, que total, para la diferencia que hay...) siga ganando terreno.
Y es que la única solución, hasta ahora, era que los disidentes salieran con los brazos en alto, entregaran los votos y se disolviesen, o que los otros disidentes acabaran hundiéndose, aunque arrastren a lo que queda de la izquierda, a ver si con suerte los nuestros pueden sobrevivir a eso.
Por supuesto, los motivos de las personas que siguen votando a unos u otros no le importan lo más mínimo a nadie, aquí lo único que cuenta es que nosotros (da igual quién diga esto) no queremos saber nada de ellos. Y si alguien les vota será porque es gilipollas.
En éstas llega Gabriel Rufián, que tiene luces y tirón mediático, y suelta que lo mismo habría que hacer algo y que aquí todos (¡todos!) hacen falta. Lo malo es que los hunos siguen a su bola diciendo que esto no va con ellos, y los hotros dicen que vale pero también siguen con la historia de costumbre, ya saben ustedes: que si los de siempre jodiendo la marrana, que si la culpa de todo es suya, que si cainitas, rompeizquierdas y demás. Y mira, se entiende.
Y ahora, de repente, los podemitas llegan (encima Irene Montero, no te digo ná) y sueltan que vale, que están dispuestos a parlamentar y a lo mejor hasta hay trato. Y los comentarios ya son de mear y no echar gota: los que les culpaban de todo por romper la izquierda y negarse a la unidad ahora dicen que con esa gentuza no hay acuerdo que valga y que se vayan a la mierda...
En fin, lo normal. Nada nuevo en la izquierda. Ya veremos dónde nos lleva esto, que mientras haya movimiento las cosas no van tan mal.
En medio de esto me encuentro un par de vídeos de Conceptos Básicos, con su sentido común habitual, hablando precisamente sobre los problemas de la unidad de la izquierda y de muchas de las cosas que estamos viendo, aunque ya tienen unos meses.
En el primero hacen bastante crítica sobre la actitud de Podemos, aunque constructiva y desde puntos de vista interesantes. Explican la sensación de acoso y agravio que se puede ver tanto en el partido como en muchos de sus seguidores, pero también hablan de las malas decisiones y la salida de talento. De las traiciones, pero también de la bunkerización o el mal funcionamiento y abandono de estructuras como los círculos, por ejemplo, un concepto anarquista que difícilmente puede integrarse en un sistema jerárquico.
www.youtube.com/watch?v=RH_ht0zOPpg
El segundo habla de si lo más importante para la izquierda es el liderazgo de alguien como Gabriel Rufián, o si habría que resolver más cosas antes. El problema es que la izquierda es una máquina de quemar líderes. Cualquier proyecto personalista acaba siendo una diana para la derecha y sus medios, que lo van a triturar, pero también para el cainismo interno que no tolera errores ni contradicciones. Y, claro, es que no hay nadie sin errores ni contradicciones.
Quizá no habría que centrarse tanto en los líderes sino, recordando a Anguita, en el programa, programa, programa. Consensuar un programa de mínimos en el que todas las formaciones de una posible coalición estén de acuerdo, que a fin de cuentas no están lejos ideológicamente. Y seguir este programa a rajatabla, incluyendo cualquier negociación con el PSOE. Si éste no lo acepta, no se le apoya.
Se trata de centrarse no en uno, sino en todos, con objetivos comunes basados en el apoyo popular. De esa forma no se trata tanto de escoger un líder como a un portavoz. Y para el resto, hasta se podría implementar algún modelo de listas abiertas y que sea la gente quien elija a los candidatos.
www.youtube.com/watch?v=91qNeurLMJE
También detallan unas cuantas medidas programáticas de ejemplo que, posiblemente, gran parte de la izquierda apoyaría sin problemas. Pero por extensión ya no entro en ellas. Si alguien gusta, en comentarios.
menéame