Tiene un por qué hacer esto hoy, me parece mucho jaleo ponerlo al principio, así que al final y quien quiera puede escoger leerlo o no.
Cebolla:

Cortar media cebolla en trocinos chiquitinos. Y echarle una cucharada de harina y mezclar.

Quitar el exceso de harina. Es importante!

Y a la sartén, bien de aceite. Por eso es cebolla frita y no a la plancha.

Tiene que quedar así. Lo dejas en el colador mientras haces otras cosas.
Las bolinas de patata:
En realidad mientras hacía la cebolla tenía las patatas cociendo.

40 mins y que tengan más o menos el mismo tamaño.

También hice un majado de ajo sal y perejil mientras cocina. Lleva cuatro ajos, sal y perejil.

Espachurrar las patatas.

Echar el ajo y un pelín más de sal. Dos cucharadas pequeñas de maicena y mezclar.

Hacer las bolinas. Tamaño, no muy grandes.

Y freir. Quitar exceso de aceite.

Poner en bandeja de horno, echar la cebolla y queso de gratinar y al horno. Y chim pum.
El por qué?
Soy consciente que no es lo más sano del mundo, me importa? En este momento no mucho.
Aquí señores os voy a dar una explicación abreviada de la regla. Los que convivisteis o convivis con mujeres sabréis que en general tenemos muchos años de nuestra vida la regla.
La broma típica es tienes la regla?
Y no, no es ese el momento de la broma. Porque no es cuando tienes la regla los cambios de humor y los antojos. Son los días antes.
(La broma es de mal gusto por cierto)
En ese momento, te baja el azúcar en sangre, se desploma la serotonina y demás hormonas que gestionan la ovulación y que se te desgarre el útero entran en revolución.
Y el antojo no es más que conseguir lo que no tienes. De ahí lo del chocolate y los hidratos de carbono. Necesitas la energía que pierdes, el azúcar que pierdes y la serotonina que pierdes.
Y qué te pide el cuerpo? Chocolate y unas patatas ultra caloricas para no colapsar. Y no nos engañamos, esta mierda está riquísima así que dopamina y te gestionas el problema que tienes en una comida.
Yo no juzgaria a vuestras parejas y allegadas, hazle esto y ten contenta a la otra persona.
No participo activamente en esta comunidad, pero conozco más o menos su funcionamiento. Desde mi punto de vista, uno de los grandes activos infrautilizados de Menéame no es su contenido, o su comunidad o sus polémicas. Es su karma.
Durante años, entiendo que el karma ha funcionado como un sistema de reputación informal. Pero desde un punto de vista financiero esto representa una oportunidad desaprovechada. Si el karma nos refleja expectativas sobre la calidad futura de un usuario (sus comentarios, noticias, artículos...) , entonces es perfectamente posible crear un mercado de derivados basado en karma. Calma. Entiendo el optimismo.
La mecánica sería muy sencilla. Cada usuario se convierte en un activo negociable y los participantes del mercado pueden comprar o vender contratos de futuros sobre su karma. Si alguien cree que cierto usuario va a recibir muchos negativos en un debate político particularmente controvertido (con cebolla vs. sin cebolla) , entonces puede abrir una posición corta.
Os pongo un ejemplo. Un usuario con historial de comentarios controvertidos aparece en un hilo sobre impuestos al sol. Los inversores más experimentados anticipan un desplome inmediato de su karma por lo que abren posiciones bajistas. Sólo minutos después, el comentario llega a −120. El mercado liquida el contrato y los especuladores obtienen beneficios. Evidentemente, Menéame se lleva su comisión.
Del mismo modo, los usuarios con mejor reputación podrían convertirse en activos estables. Sería algo así como bonos del tesoro del ecosistema Meneante. Sus comentarios normalmente generan karma positivo con gran previsibilidad lo que permitiría construir carteras diversificadas de reputación. Este sistema presenta varias ventajas económicas claras que voy a explicar:
Primero) introduce liquidez en el sistema de karma permitiendo que los usuarios transformen reputación en valor económico indirecto.
Segundo) incentiva el análisis profundo del comportamiento de Menéame. Aparecerían analistas especializados en tormentas de negativos, ciclos de "trolleo" o burbujas de popularidad.
Tercero) abre la puerta a instrumentos financieros más avanzados. Por ejemplo opciones sobre karma, swaps de reputación o incluso fondos indexados que sigan el rendimiento medio de los usuarios más controvertidos.
Sin duda el sistema también implicaría ciertos riesgos. Un ataque coordinado para hundir el karma de un usuario podría generar volatilidad extrema en el mercado. Pero esto no sería un problema técnico sino la prueba de que Menéame ha alcanzado finalmente la sofisticación de los mercados financieros modernos. Mentalidad "de tiburón".
Si Wall Street puede convertir hipotecas en derivados complejos entonces Menéame debería ser perfectamente capaz de convertir debates ridículos en instrumentos financieros.
Ingredientes: 650 grs. de yogurt natural, 100 ml. de leche, 125 grs. de miel, 65 grs. de azúcar morena (puede ser blanca, pero no es lo mismo), 50 grs. de cacao en polvo sin azúcar, 25 grs. de chocolate amargo (del de 90% para arriba), Esencia de vainilla, una cucharadita (opcional, pero ayuda, porque la vainilla de verdad vale un Congo.)
Elaboración:
1.- Calentar al baño María la leche, la miel, el cacao, el chocolate rallado y el azúcar.
2.- Una vez disuelto, dejar enfriar, agregar la esencia (o no, si no se va a usar, obvio).
3.- En un recipiente aparte, batir el yogur e ir agregando lentamente la mezcla anterior hasta que quede perfectamente homogénea. Esta parte es importante, lo de la homogeneidad.
4.- Pasar la mezcla a un recipiente metálico, taparlo y congelarlo hasta que tome consistencia. Depende del congelador pero mínimo una hora. Teniendo en cuenta que hay que interrumpir el proceso de congelación varias veces, removiendo con una batidora o un tenedor (yo lo hago con tenedor) tratando que se formen cristales cada vez mas pequeños.
Este helado me gusta mucho acompañarlo con un salsa de naranja.
Para dicha salsa. Colocar 1 taza de zumo de naranja y su cáscara (la parte naranja, evitar la parte blanca) en una cacerola, reducir durante cinco minutos MUY aproximadamente. Retirar del fuego y agregar 1/2 taza de Grand Manier (no poner el licor si hay niños en casa, obvio.)
Servir bien frío. Para mí es un lujo esta receta casera que además es una adaptación de una receta más austera (pobre, eran otros tiempos) de mi tía. Un capricho para el paladar.
menéame