Levítico 19:4
"No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo Jehová vuestro Dios"

PD: ¿Dónde están los Abogados Cristianos cuando se les necesita?
No llevaba parche, pero daba miedo en persona, aunque por televisión algunos decían que les provocaba sueño.

Si el ajedrez se hubiera inventado hoy, sería, sin duda, un free-to-play con pases de batalla, cofres, monedas premium y un tutorial de diez minutos que no explica nada, pero que te regala un emoticón.
Para empezar, obviamente, no tendríamos todas las piezas desde el inicio. ¿Un rey, una dama, dos torres, dos alfiles, dos caballos y ocho peones gratis? Imposible. Al comenzar la partida solo desbloquearías al rey, dos peones básicos y, si has vinculado tu cuenta con redes sociales, un caballo de prueba durante tres días. El resto de piezas irían apareciendo conforme subes de nivel o abres cofres.
Además, las piezas empezarían nerfeadas. El alfil, por ejemplo, al nivel 1 solo podría mover una casilla en diagonal. Al nivel 3 ya movería dos, y al nivel máximo atravesaría todo el tablero. La torre, al principio, solo avanzaría hacia adelante “porque es más intuitivo para los nuevos jugadores”. El caballo sería incomprensible durante años, pero tendría animaciones espectaculares.
Los peones serían sin duda la pieza más explotada. Existirían peones comunes, raros, épicos y legendarios. Algunos podrían avanzar tres casillas, otros atacar en línea recta, y los más exclusivos revivirían tras ser capturados. La promoción al final del tablero estaría bloqueada tras un paywall: sin pagar, solo podrías promocionar a alfil básico.
El tablero tampoco sería solo un tablero. Habría tableros con habilidades pasivas: tablero volcánico que quema una pieza enemiga cada cinco turnos, tablero de hielo que ralentiza el movimiento de las torres o tablero dorado que, bueno, no hace nada pero demuestra que te has gastado un buen dinero en el juego.
Y por supuesto, existiría la tienda de cosméticos. Reyes con gafas de sol, reinas futuristas, torres medievales, caballos robóticos y peones disfrazados de magos. Y habría emoticones. Muchísimos emoticones. El rey llorando tras un jaque, el caballo riéndose después de capturar a otra pieza, el alfil haciendo six seven. ..Usarlos durante la partida consumiría “chess energy”, que se recargaría cada ocho horas o instantáneamente pagando unas pocas gemas...
Cada mes habría actualizaciones del tipo "Hemos detectado que la reina era demasiado fuerte, así que ahora solo moverá alternativamente en diagonal o filas/columnas. Para compensar, te devolvemos 10 gemas si la habías mejorado en la anterior actualización".
El ajedrez si se creara hoy, no sería un juego de reyes... sería un juego de cofres.

Han salido estos días unos cuantos artículos tranquilizadores, explicándonos que las reservas de petróleo son mucho mayores de lo que se decía, y que contando las flotas en la sombra, el contrabando, y lo que muchos productores tenían oculto, el momento de las restricciones puede posponerse hasta Junio o Julio, y en algunos casos hasta bastante más allá.
Me parece estupendo que, por una vez, se trate de tranquilizar a la gente en vez de meter miedo, peor la cuestión es que el estrecho de Ormuz es un cuello de botella para muchos otros productos, aparte del petróleo.
En primer lugar, por el estrecho de Ormuz transita una quinta parte de todo el gas natural licuado (GNL) que se consume en el mundo. En estos momentos nos dirigimos hacia el verano en el hemisferio norte, y la parte correspondiente a la calefacción puede esperar, pero no tanto la parte que utiliza la industria. Aún así, los precios siguen bajando, por razones que no e smomento de analizar ahora.
En segundo lugar, tenemos el azufre, que se emplea en multitud de procesos agrícolas e industriales. Casi un tercio de la producción mundial depende del estrecho de Ormuz. Uno de los procesos más importantes es la obtención de ácido sulfúrico, crucial par la minería del cobre. Si el azufre, que ya se ha encarecido más de un 50% en los dos últimos meses, empieza a escasear o se encarece aún más, tenemos un problema d eprimera magnitud.
Peor es aún el caso de los fertilizantes, de los que también un tercio, aproximadamente, dependen de esa ruta. La escasez de fertilizantes puede afectar a las cosechas del próximo años, generando una subida de precios de los alimentos.
En el caso del aluminio, el 10% de la producción mundial pasa por el estrecho de Ormuz y su precio también ha subido sensiblemente, encareciendo muchos productos, en especial los materiales de construcción.
Aunque hay más, como el metanol, el más importante de los que faltan es el helio, que depende en alrededor de un 40% a nivel mundial de su tránsito por Ormuz. El helio es fundamental para la producción de componentes electrónicos, y su escasez puede convertirse en un problema casi tan grave como el del petróleo.
Así que vale, oye, puede que las reservas de petróleo se puedan estirar más de lo previsto, pero el problema se sigue agravando cada día que el estrecho de Ormuz sigue cerrado. Y mucho me temo que mientras esto no se note en los mercados financieros, a los que mandan les va a importar un carajo. Porque sí, estamos en un mundo en el que la cola menea al perro. Así son las cosas.
menéame