EDICIóN GENERAL
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A partir de julio Hacienda va a conocer cosas de ti que ni siquiera pensabas que podría saber

A partir del mes de julio entra en vigor un cambio normativo en la Ley del IVA que va a generar una cantidad ingente de información en Hacienda y que va a permitir hacer un trazado bastante interesante de cada uno de los contribuyentes en España. La modificación a la que me refiero es la entrada en vigor del Sistema de Información Inmediata (SII) que básicamente se resume en la obligación que van a tener las grandes empresas y las empresas inscritas en el sistema de devolución de IVA mensual de remitir electrónicamente los libros de IVA a la Agencia Tributaria.

Para que nos hagamos una idea, cuando hablamos de grandes empresas, nos referimos a aquellas empresas que facturan más de 6 millones de euros al año. Según los datos que maneja la propia Agencia Tributaria, suponen aproximadamente el 80% del total de facturas emitidas en España. Por ejemplo, un día cualquiera en un ciudadano corriente, Hacienda va a conocer perfectamente cuánto se gasta al mes en electricidad, teléfonos, cuánto le ha comprado a Amazon durante ese mes, los importes pagados a Itunes o Google Play, si se coge un vuelo o un tren y solicita factura a su nombre, si va a unos grandes almacenes como El Corte Inglés, Ikea, Eroski, Carrefour o cualquier otro y pide factura más allá de la propia factura simplificada que ya nos entregan.

El sistema que entra en vigor en julio recopila un montón de información dado que en plazo máximo de 4 días naturales desde la emisión de la factura, las empresas tienen que enviar a la Agencia Tributaria el número de factura, el NIF del cliente, la base imponible, la cuota de IVA, el total de la factura y una serie de códigos adicionales que identifican el tipo de operación a efectos tributarios. No se remite físicamente la factura, pero los importes gastados, son perfectamente conocidos por la AEAT.

En simultáneo, se prevé que este mismo sistema entre en vigor a partir de 2019 para todas las empresas que operan en España, por lo que en ese punto, el control de Hacienda sobre las operaciones realizadas por cada empresa y sus clientes es máximo.

A nivel técnico, en Hacienda están preparando una base de datos realmente monstruosa a nivel de NIFs y unos sistemas de envío de ficheros que están prácticamente automatizados desde los propios softwares de gestión y contabilidad que usan empresas y asesorías.

Las pegas del sistema, más allá de la carga burocrática y la necesidad de adaptación tecnológica que van a tener que hacer muchas empresas la tenemos en la pérdida del grado de privacidad que van a tener muchos ciudadanos sin tener efectos tributarios por esas partidas. Por ejemplo, Hacienda podrá saber con relativa exactitud cuánto te has gastado en unas vacaciones, cuánto te gastas en los servicios de tu hogar o incluso cuántas compras online realizas en determinadas webs.

Como ventaja, esta fuente de información es una vía muy importante para reducir el fraude del IVA, que es uno de los más importantes por cuantía según estiman desde la propia Agencia Tributaria y una vía de control para aflorar rentas no declaradas comparadas por los volúmenes de gasto o incluso una vía para acotar la "capacidad creativa" de muchas empresas a la hora de declarar sus ingresos.

Está claro que la privacidad total pasa cada día más a un segundo plano y este cambio que se ha introducido, es uno de los más relevantes que se han puesto en marcha, que va más allá de otras medidas que han sido fuertemente criticadas como la limitación de pagos en efectivo por ejemplo.

Así a bote pronto, se me ocurren varias historias que no podrían haber ocurrido con tanta claridad tal y como hemos visto en la noticias de los últimos años. Por ejemplo, el asunto de los pagos de la reforma de la sede del PP y las facturas posteriores que aparecieron en sede judicial, su veracidad o falsedad no habría tenido duda alguna si la empresa que hizo las reformas las hubiera tenido que emitir de manera inmediata a Hacienda.

La historia del ministro Soria, si hubiera sucedido con una sociedad domiciliada en España, tampoco habría tenido duda alguna sobre la veracidad o no de la emisión de la factura, sin tener que esperar a que una sentencia haya condenado la exministro. Por otra parte, va a ser muy interesante también ver los volúmenes de contratación de algunas empresas con determinados entes públicos y los momentos en los que se emiten esas facturas. Ahora mismo, se tiene que informar de las operaciones superiores a 3.000 euros pero varía mucho cuando la información va factura a factura y no a tanto alzado.
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Hola, soy Gabriel Rufián, diputado de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso. Pregúntame

Hola, soy Gabriel Rufián, diputado de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso. Pregúntame

Soy Gabriel Rufián, un catalán que defiende el independentismo en castellano. Empecé en 2014 en asociaciones como Súmate y ANC, y en octubre de 2015 me convierto en candidato al Congreso por ERC para las elecciones del 20 de diciembre, donde actualmente soy diputado. Vivo con mi pareja y mi hijo en el Vallès aunque me crié en Badalona, en una familia procedente de Andalucía.
Soy profesional del ámbito de la selección, formación y comunicación, soy diplomado en Relaciones Laborales (UPF) y Máster en Dirección de RR.HH. Actualmente soy portavoz adjunto del Grupo Parlamentario D'Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso de los Diputados.
Lunes 10 de abril a las 19:00.
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Por qué ha bajado tanto el nivel de exigencia en la Universidad

Hace poco, un conocido profesor de matemáticas de la Universidad de León se cansó de que sus alumnos se quejaran de que sus exámenes eran muy difíciles y ofreció repetirles el examen al buen puñado de suspensos que había publicado en las actas de un parcial. Ni que decir tiene que los chavales estuvieron encantados por la nueva oportunidad.

El problema llegó cuando les puso EL MISMO EXAMEN al que se habían enfrentado sus compañeros de 2007. La masacre fue épica.

Al tipo le hizo gracia el asunto y a todos, aprobados y suspensos, les planteó resolver en clase EL MISMO EXAMEN que sus compañeros habían respondido en 1997. Era sólo un experimento, pero aprobaron dos. El profesor dijo entonces que no podía ponerles un examen de 1987, porque entonces no era aún profesor, pero les ofrecía uno de 1989, si querían probar. La espantada fue como si hubiese dicho que soltaba un cocodrilo en el aula.

Parecer ser que no es la primera vez que en León y otras universidades se realiza una prueba semejante, y el resultado es siempre el mismo: homérico batacazo.

¿Qué ha podido suceder para que el nivel de exigencia haya caído tanto en veinte o treinta años? ¿Por qué los estudiantes no son, a menudo, ni lejanamente capaces de superar los exámenes que aprobaban sus padres o sus hermanos más mayores?

Según mi propia experiencia, y la de gente con la que he hablado del asunto, hay principalmente cuatro razones:

-1- Base deficiente. El bachillerato español era excelente, pero la implantación de métodos de evaluación que consideran fracaso el suspenso y el abandono escolar, pero no la ignorancia, hacen que se presione a los centros a aprobar más y antes, para evitar gasto y frustración. No se trata de que los alumnos sepan más, sino de que todo el mundo salga con un título, independientemente de cual sea su contenido. Luego, cuando se llega a la Universidad, se nota que se ha igualado por abajo.

-2- La propia estructura de las carreras, evaluadas ahora mediante trabajitos y trabajines (para los que hay todo un mercado en internet) y una evaluación continua que premia la participación, la asistencia y la simpatía por encima del manejo de conceptos.

-3-La competencia entre universidades para atraer a un número cada vez más escaso de alumnos. La estructura demográfica es implacable. Cada vez hay menos jóvenes y las universidades temen vaciarse, con lo que compiten entre ellas a la baja, especialmente en ciertos títulos, para atraer alumnos con la promesa de que obtendrás el título rápidamente y sin dolor. Quien exige, ve como sus matrículas migran, y el profesor recibe un toque de arriba en poco tiempo, o se lo da él mismo, al temer la desaparición de alguna de las asignaturas (especialmente optativas) que estaba impartiendo.

-4-Indiferencia ante el resultado. Este es probablemente el problema más cínico y que he escuchado de los más viejos. Cuando los profesores sabían que sus alumnos iban a ir a trabajar al mundo real armados con los conocimientos adquiridos, se preocupaban de la consistencia de estos conocimientos. Ahora han decidido que en lugar de filtrar a la gente en la Universidad, ya la filtrarán en las empresas, convirtiendo en cajeros, reponedores y trabajadores precarios a un porcentaje enorme de los titulados que salen cada año. ¿Para qué vas a machacar a estudiar a gente que de todos modos nunca tendrá un trabajo relacionado con lo que estudia?

A este paso, según dicen, la duración de las carreras se seguirá reduciendo y el que de veras quiera una formación puntera, se la tendrá que pagar. Elitismo y privatización del conocimiento, seguramente, pero como está disfrazada de trato clemente en un mundo blandito, casi todo el mundo calla y mira para otro lado.

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Hola,soy Jose Cordeiro, profesor fundador de Singularity University.Pregúntame

Hola,soy Jose Cordeiro, profesor fundador de Singularity University.Pregúntame

Hola soy Jose Cordeiro, profesor fundador de Singularity University. Una organización creada por Google y la NASA para estudiar cuestiones como la evolución de la inteligencia artificial y tecnologías disruptivas como la criopreservación y la llegada de la inmortalidad humana.
En 2016 recibí el premio a la excelencia Sanitaria por la promoción y divulgación de los avances en Longevidad y Extensión de Vida y ahora presido el Primer Congreso Internacional de Longevidad y Criopreservación que tendrá lugar en las instalaciones del CSIC en Madrid el 25 y 26 de mayo
Viernes 5 de mayo a las 12:00
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Factura de la luz del año 2001 vs 2017

Factura de la luz del año 2001 vs 2017

Hace unos días he encontrado una factura de la luz de la empresa del año 2001, quería compararla con el consumo actualmente, para ver los cambios que se han producido.

En primer lugar lo que me llama la atención es que la mayor parte del consumo se realizaba de día, al contrario que ahora, en segundo lugar el importe, es una factura bimensual, con lo que cada mes pagaríamos 44,5€.

Ahora vamos a ver como quedaría esta factura si tuviera que pagarla actualmente para ver el incremento.

En la primera columna Antigua, es lo que pagaba antes, en actual es si consumiera lo que consumía entonces con los valores actuales, el incremento es el incremento total y lo divido entre 16 años para quitar el incremento que se ha hecho cada año.

Como veis la facturación por potencia se ha incrementado un 247% en 16 años, a un 15,47% por año. Los consumos a un 11% al año, lo único que ha bajado es el alquiler del contador, ha bajado un 53%.

Debemos saber que el impuesto eléctrico ha subido, de un 4,8 a un 5,11 y el IVA del 16% al 21%, por lo que parte de ese porcentaje, de ese 182% que ha subido la factura, un 6% sólo es por impuestos.

Ahora vamos a hacer un estudio al revés, que pasaría si mi consumo actual, fuera con la factura de 2001.

Si con mis consumos actuales, aplicamos los precios de 2001, pero sólo subiendo el impuesto eléctrico y el IVA, yo tendría que pagar 57,45€ pero pago como se ve arriba 104,83€

¿Qué os parece?

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España se cachondea del cordobés del ISIS que amenazó con reconquistar Al-Andalus

España se cachondea del cordobés del ISIS que amenazó con reconquistar Al-Andalus  

En un video publicado por el ISIS 2 yihadistas reivindicaban el atentado de Barcelona y profetizaban nuevos ataques. Se sabe que ceder al miedo es lo que buscan los terroristas es por ello que las redes sociales han comenzado a reirse del yihadista cordobés. Video original: youtu.be/POWV5wx7bh4
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¡La Infanta irá a la cárcel!

¡La Infanta irá a la cárcel!  

La portada que los borbones no quieren que veas
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Decathlon, desde dentro

Como extrabajador me siento con el poder y el derecho de expresar y/o describir la experiencia que ha supuesto para mi formar parte de esta multinacional.

Decathlon es una empresa que brilla por sus precios, siempre competitivos y su orientación al deporte amateur. Todo el mundo la conoce y cuenta con un importante poder y cuota de mercado en varios países del mundo, teniendo a la cabeza Francia y España.

Aclarar que yo trabajé como vendedor en las secciones de ciclismo, taller y nutrición, durante seis meses. Fui contratado por mi práctica habitual y experiencia con la bicicleta de montaña.

La persona que me entrevistó se comportó de una forma cordial, coloquial incluso y agradable, me habló de su vida y de cuanto le apasionaba trabajar en esa gran compañía (él era responsable de sección). La entrevista fue breve, le expliqué porqué deseaba trabajar allí y que experiencia tenía. En un día me llamaron para confirmar mi contratación. ¡Bien! ¡Trabajaba en Decathlon, qué ilusión! Después de tener trabajos muy mal pagados y con condiciones abusivas, Decathlon se me antojaba un buen trabajo para un estudiante universitario, con flexibilidad horaria y compañerismo, era el cielo. 

Me hicieron un contrato de 3 meses, incluyendo el primero de prueba. Todo fue sobre ruedas.

Nos explicaron que Decathlon es una empresa que quiere que los empleados piensen, usen su creatividad y no tengan miedo a cometer errores, que allí los perdonan. Cierto, llegué tarde alguna vez, me dormí e cometí alguna cagada con algún cliente. El sistema de castigo (que prácticamente no existía) y aprendizaje era perfecto, fomentaba la responsabilidad y el respeto.

Pero todo esto tenía un mala contrapartida: queremos que seas un vendedor, un gestor de stocks, técnico informático, cajero, diseñador gráfico para publicidad, mecánico, técnico de serigrafía, diseñador de lineales, botones/recepcionista, asistente de probadores, tester de productos, etc, por el módico precio de 6-6,70€/hora.

Os contaré una anécdota curiosa. El primer día dos responsables nos explicaron como funcionaba la empresa, y al informarnos sobre los descansos uno de ellos dijo: "Bueno, el descanso es una opción del trabajador, no un deber, no hay porqué tomárselo siempre. Yo, por ejemplo, hay días en los que he trabajado 8 horas y al ver que los compañeros tenían mucha faena, no he hecho el descanso, somos compañeros". No le di importancia a esta frase hasta unos meses después, momento en el que me dije: "Claro que sí, hombre, trabajo 8-9 horas seguidas y no voy a hacer mi mísero descanso de 25 minutos. Si los compañeros van mal que se relajen, que tendrá problemas Decathlon, no ellos, y si no, que sus responables hubieran puesto más trabajadores en ese horario."

 

También nos hablaban mucho de que éramos un gran familia, literalmente nos llamaban "Decathlonianos". Segunda y quizá peor cosa de Decathlon: es una secta en la que si quieres mantener el puesto tienes que alabar los productos de la empresa, hacer miles de funciones que nada tienen que ver con el puesto por el que te han contratado, esforzarte con la creatividad (reitero, soy un vendedor por 6,50€ la hora) y decir que sí a cambios de horario de última hora.

Añadiremos también que querían que hicieras reviews de los productos que comprabas, o que incluso "podrías hacer un vídeo". Todo gratis, en mi casa, dando buena imagen de Decathlon, ¿no?

Por supuesto, la gente es gilipollas. Yo he visto a compañeros, que para más inri, eran indefinidos, venir un sábado que no trabajaban a poner y configurar una pantalla gigante táctil porque les parecía una idea innovadora para el taller. Así, de gratis.

O chavales que estudian una FP, están un año de prácticas, luego les hacen un los contratos temporales de 3 + 3 meses, y luego los echan. Y encima ellos haciendo locuras para que los contraten, trabajando gratis domingos a puerta cerrada, dejando de lado su vida social y trabajando, como buen becario, por la mitad del salario.

Las cosas empezaron a ser extrañas tras las primeras semanas, los jefes comenzaron a desvariar con experimentos de acercamiento al cliente mientras te iban exigiendo que "hay que hacer cosas diferentes", repetían esa puta frase hasta límites insospechados. Se volvían locos en su afán por ser creativos y ofrecer una excelentísima atención al cliente, la cual a veces rozaba la locura. 

Pongo un ejemplo de esto último. Como cliente, al entrar en la tienda una persona te daba los buenos días y te ofrecía un carrito, cada vez que pasabas por una sección había una persona de pie que te saludaba y ofrecía ayuda, cuando ya habías finalizado tu compra y mientras realizabas el pago, en cajas te preguntaban sobre tu satisfacción, y finalmente, al salir por la puerta otra persona te preguntaba si querías destacar algo de tu experiencia de compra o tenías alguna sugerencia.

Oh, un jefe que pone objetivos irracionales como aumentar las ventas un 20% respecto al año pasado. Y lo dice convencido. Una cosa es motivar a tus empleados, otra cosa es mentirles a la cara (o estar loco). Otro ejemplo más de la imbecilidad que hay en este trabajo. 

Entre los compañeros pensábamos, no que el jefe era malo, sino que estaba loco y era incoherente, una vez decía X otra decía Y. 

Otro ejemplo más de lo bien adornado que estaba todo era la formación. Nos explicaban que hace unos años Decathlon tomaba parte de forma activa en la formación de los empleados, pero que desde hace un tiempo y para ahorrarse dinero, crearon una plataforma de formación online con cursos y los empleados se formaban a su gusto. Suena bonito, innovador y muy del siglo XXI, pero... ¡lo hacías desde casa! Yo me formo por algo que me apasiona y/o por un trabajo técnico y bien pagado, no por ser vendedor de Decathlon a 6.50€/h.

Siguiendo con los ejemplos de lo retorcidos que son... ¿Sabíais que Decathlon no cotiza el bolsa? Bien, Decathlon lo creó un señor francés en los 70 (que está visto como un dios visionario por los Decathlonianos), y hace unos años el 51% del capital fue adquirido por el grupo Mulliez (Alcampo, Leroy Merlin, etc), hecho que , a mucha honra, utilicé para desacreditar y desmotivar a los Decathlonianos. El caso es que Decathlon ofrece sus acciones a sus empleados, dentro de las oficinas y vestuarios hay un carteles publicitarios animándote a que dediques un porcentaje mensual de tu salario a la compra de acciones, ¡porque el poder lo tenemos los empleados! Jajajajajaja. Como estudiante de Finanzas, comprar acciones de la empresa que me paga 6,50€/h, me parecía penoso, ¡había mucha gente que lo hacía!

La última locura que quiero contar empezó en el tercer mes, a nuestro responsable de sección se le ocurrió hacer, para cada trabajador suyo, una hoja de cálcula de excel compartida con él, en la que cada día debíamos poner qué habíamos aportado al deporte, qué habíamos aportado a Decathlon, en qué necesitábamos mejorar, qué habíamos a aportado a la tienda y al equipo de sección, y qué experiencias habíamos creado con los clientes (con su correspondiente descripción, debía haber mínimo 1-2 por día, si no había charla y explicaciones en el despacho del jefe).

 

Finalmente, cabe destacar que tuve que pelear por mis vacaciones. Yo dije, con dos meses de antelación cuando quería vacaciones, y un día antes después de que se cumplieran esos dos meses nadie del equipo tenía los horarios del día siguiente, y... acabé con dos días de vacaciones en vez de 5, y peleando con el jefe por Whatsapp. El tema de los horarios era contínuo, incumplían constantemente el Convenio Colectivo, aduciendo que no sabían aún la disponibilidad de los trabajadores.

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Viví durante dos años y medio en una furgoneta "camperizada" en Londres (respondo tus dudas por si te animas)

Durante dos años y medio viví en una furgoneta camperizada en Londres llevando una vida totalmente normal (trabajo, amigos, etc...)

Mi furgoneta era una Ford Transit que adquirí a un colega de trabajo inglés que estuvo viviendo en ella durante 4 años en Londres. Era una "camperización" no al uso ya que su finalidad era la de ser indetectable desde el exterior.

Esto me permitió aparcar (y vivir) en zonas bien situadas (lógicamente fuera de la zona de "congestión" de Londres).

La furgoneta estaba equipada con:
- Cama fija con espacio de almacenamiento debajo
- WC portátil (del lidl) para uso muy ocasional
- Grifo/Hornillo de gas (el típico de las auto caravanas)
- Mesa plegable para portátil/tablet/etc..
- Batería auxiliar

Y ya hablando de la camperización:
- Techo solar / vengilación
- No había ninguna ventana exterior excepto el techo solar (y las del espacio de conductor)
- Separación con cabina mediante panel con ventana
- Por fuera la furgoneta tenia pegatinas de una "charity"
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Por qué las terrazas están llenas si la gente no tiene un duro: una teoría sobre tu futuro

Por qué las terrazas están llenas si la gente no tiene un duro: una teoría sobre tu futuro

Ahora que vuelve el buen tiempo y los bares se llenan, volveremos a escuchar esta frase que oculta cómo han cambiado los hábitos de consumo de los españoles.
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El falso dilema de la presunción de inocencia, o por qué un político debe dimitir al ser imputado

El falso dilema de la presunción de inocencia, o por qué un político debe dimitir al ser imputado

Desde hace unos días, a cuenta del caso del presidente de Murcia, ha saltado a los medios el debate sobre el momento adecuado para que dimita un político sospechoso de corrupción. El principal argumento de los que sostienen que debe esperarse hasta el juicio oral (o incluso la sentencia) para forzar la dimisión de un representante público es la presunción de inocencia. Sin embargo, en este escrito intentaré argumentar por qué no estamos ante un caso en el cual se pueda aplicar la presunción de inocencia como argumento.

Actualmente existe ya en España un estatuto por el cual la mera imputación de una persona implica la suspensión de empleo y sueldo, estoy hablando del estatuto de la policía. Un policía, desde el mismo momento en que es imputado por un presunto delito, y mucho antes de que llegue a juicio oral, es suspendido de empleo y sueldo y apartado de sus funciones. Hay muchos motivos para que esto suceda, desde su posición un policía puede obstaculizar su propia investigación, interferir e influenciar a sus compañeros, obtener información privilegiada sobre su caso, destruir pruebas, seguir delinquiendo y sus actuaciones pueden ser puestas en duda si llega a ser condenado. Todas y cada una de las razones anteriormente expuestas aplican al caso de un político imputado, algunas de ellas incluso con mayor razón. Y El caso de la policía no es único, los jueces también son apartados cautelarmente de sus cargos cuando son imputados. En este país no existe un debate abierto sobre si apartar a un policía o un juez de sus funciones cuando es imputado va contra su presunción de inocencia, porque no es así. El debate no debería ser si los políticos deben ser apartados de su cargo al ser imputados, la inconsistencia jurídica es que en este país no exista un procedimiento para apartar cautelarmente de su cargo a los políticos imputados.

La presunción de inocencia defiende los derechos fundamentales de las personas, la libertad, la propiedad... pero no puede servir para defender privilegios. La confusión de implicar la presunción de inocencia con la política viene del error tan común en este país de considerar un cargo publico como una posesión o un derecho de quien lo ostenta, cuando realmente es un privilegio temporal concedido por la ciudadanía. La capacidad de impartir justicia, de tener autoridad pública, de gobernar... es un privilegio que otorga la ciudadanía a quién considera digno de la misma. Como tal, la ciudadanía tiene el derecho de retirar el privilegio en el momento que considere oportuno, por ejemplo, cuando se es sospechoso de haber cometido un delito.

En un país en el que las aperturas de juicio oral tardan cinco años, y las sentencias firmes pueden tardar diez, aludir a la presunción de inocencia para que los políticos imputados sigan en sus cargos es un atropello a la ciudadanía. No puede haber sospechosos de corrupción gobernándonos durante varias legislaturas con la única excusa de la presunción de inocencia. El daño potencial que pueden causar es demasiado elevado y la indefensión de la ciudadanía es enorme. Muy por encima del mantenimiento de su privilegio de gobernar está el derecho de la ciudadanía a sentirse segura con quienes les gobiernan. De igual manera que la gente tiene derecho a confiar en sus jueces y policías, y por eso apartamos a los imputados, tiene derecho a sentirse seguros con sus políticos.

Yo personalmente me sentiría más seguro con policías imputados patrullando que con presidentes autonómicos imputados gobernando. La falta de un estatuto que aparte a los políticos imputados es una laguna legal que no puede mantenerse más en un país en el que la corrupción es uno de los principales problemas percibidos por la ciudadanía.
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Cuatro menores agreden sexualmente a una chica en un bus de Casablanca

Cuatro menores agreden sexualmente a una chica en un bus de Casablanca

La agresión sexual de un grupo de menores a una joven dentro de un autobús ante la indiferencia del resto de pasajeros y del propio conductor del vehículo, que no para a pesar de los gritos de la chica, se convierte en viral desde el domingo
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Quizás te vas a quedar sin trabajo, pero la culpa no es de las máquinas

Me veo obligado a escribir esto dados los innumerables debates sobre el futuro del empleo ante la ya inminente robotización de nuestra sociedad. Me veo obligado porque parece que las opiniones se han dividido en dos bandos muy claros, y, a mi entender, los dos están equivocados, al menos en su argumentación.

Por un lado tenemos a los optimistas. Éstos defienden que el avance tecnológico creará como mínimo los mismos puestos de trabajo que destruirá y se apoyan en el hecho histórico de que en términos absolutos nunca después de una revolución tecnológica ha habido menos puestos de trabajo que antes. Aducen que siempre la tecnología ha creado tantos puestos de trabajo como ha destruido.

Por otro lado tenemos a los pesimistas. Éstos defienden que la revolución tecnológica que está por llegar no se parecerá en nada a las anteriores. El ritmo de destrucción de trabajo será tan rápido que impedirá a la sociedad adaptarse a la suficiente velocidad. Además argumentan que todas las revoluciones tecnológicas hasta la fecha no destruían mano de obra no cualificada, así, alguien que arreglaba carretas o herraba caballos se podía adaptar fácilmente a la cadena de montaje de la Ford y de ahí ser transportista de MRW para luego empaquetar calzoncillos para Punto Blanco y finalmente ser mozo de almacén en El Corte Inglés. Sin embargo, a partir de ahora todos estos trabajos los hará una máquina y la mano de obra no cualificada dejará de ser necesaria.

Bien, yo, aunque me posiciono en el bando de los pesimistas no comparto los argumentos de estos para serlo. Sí, nos dirigimos irremediablemente hacia un futuro de empleo escaso donde la renta básica va a ser una necesidad, pero la culpa no es de las máquinas, la culpa es de los bancos y del sistema monetario y, claro, por responsabilidad, también de nuestros políticos.

Lo primero que deberíamos hacer es desmontar la premisa que esgrimen los optimistas. La tecnología nunca ha creado, ni de cerca, los mismos puestos de trabajo que ha destruido. Es obvio que el tractor creó un oficio, tractorista, que no existía, pero la cantidad de tractoristas era muy, muy inferior a la de los jornaleros que sustituyó. Sin embargo lo que no se puede negar es que la cantidad de empleo antes y después de la llegada del tractor era muy parecida. El número de puestos de trabajo se mantuvo y esos puestos de trabajo hicieron uso de esa nueva tecnología, pero eso no quiere decir que la causa de esos nuevos puestos fuera la tecnología, de la misma manera que el hecho de que yo esté escribiendo esto en un ordenador y no en una máquina de escribir no es la causa de que lo esté escribiendo.

Me doy cuenta de que parece que me esté contradiciendo cuando digo que la tecnología destruye puestos y que sin embargo la cantidad total de puestos no disminuye y que éstos utilizan la nueva tecnología, pero esto es porque una buena parte de la narrativa permanece oculta.

Para comprender que lo que digo no es una contradicción primero es necesario entender cómo funciona el dinero y cómo influye en la creación de riqueza. El ser humano es un animal eminentemente expansivo, lo es no solo territorialmente, sino también en conocimiento y en acumulación de riqueza. Eso traducido quiere decir que estemos en la situación que estemos siempre habrá gente atenta a todos los recursos disponibles estrujándose el cerebro para encontrar la manera de sacarles rendimiento.

De todos los recursos el más valioso hasta ahora siempre ha sido el trabajo humano, el tuyo propio y el de los demás. El problema es que para utilizarlo necesitas dinero, ni siquiera tú mismo puedes trabajar sin dinero, mucho menos hacer trabajar a los demás. Cuando a principios del siglo XX un campesino decidía cambiar a sus veinte jornaleros por un tractor no lo hacía por amor a la tecnología, lo hacía porque había hecho sus números y eso le permitía ganar más dinero, pero sobre todo lo hacía porque tenía un patrimonio que podía poner como aval y conseguir un crédito. Gracias a eso el sueldo de veinte jornaleros era sustituido por el precio de un tractor y un tractorista. Este dinero que no cobraban los jornaleros se lo repartían a partes desiguales, el fabricante del tractor, el dueño de la tierra y el banco, pero además el banco acababa de poner en circulación el dinero del préstamo que antes no existía, es decir, había aumentado la cantidad total de dinero que existía en la sociedad hasta ese momento. Sí señores, los reyes magos son los padres y los bancos privados crean el dinero a través de la deuda sin ninguna estrategia política más allá del propio interés. Es duro darse cuenta de estas verdades, pero hay un momento en que ya no las puedes ignorar.

Lecturas sugeridas: 1. The truth is out: money is just an IOU, and the banks are rolling in it. 2. Money creation in the modern economy. 3. ¿Quién y cómo se crea el dinero?. 4. Un porqué sobre la economía y una posible solución.

Para que entendamos como quedaba la sociedad después de que el campesino hubiera comprado el tractor. Veinte personas quedaban desocupadas (los jornaleros), y tres personas se hacían más ricas con el dinero de los jornaleros y el creado por el banco, obviamente unos más que otros (el banquero, el fabricante y el campesino). ¿Y qué desean la mayoría de humanos que acaban de ganar un dinero extra que no necesitan para vivir? Pues claro está, conseguir más dinero con ese dinero. ¿Y qué hacían estas personas para ganar más dinero? Pues contratar con el dinero que la tecnología les había proporcionado a esos jornaleros que gracias a la tecnología habían quedado libres para que hicieran cualquier otra cosa que les pudiera generar ganancias. Desgraciadamente los empresarios nunca han tenido una visión demasiado social del beneficio y enfrascados como andan en la competencia con otros empresarios siempre les ha costado bastante entender que sin un reparto del beneficio mínimamente justo la demanda siempre sería escasa y por tanto sus beneficios también.

Afortunadamente las grandes concentraciones fabriles que permitieron la organización de los trabajadores en grandes sindicatos, la necesidad cada vez mayor de un trabajador educado que pueda manejar la tecnología y unas cuantas cabezas que rodaron por las alfombras de algunos palacios, sobre todo de Rusia y China, introdujeron un poco de justicia en ese trato, no mucha, pero al menos la suficiente como para aumentar la demanda de bienes. Esto llevó a un aumento de la necesidad de mano de obra y a un aumento del crédito para dotarla de infraestructuras y tecnología. Esta mano de obra mejoró sustancialmente sus condiciones y se convirtió en un valor que podía servir como aval a un préstamo. Fue así como el crédito saltó esa barrera de los propietarios y llegó a los trabajadores. Gracias al crédito ahora un trabajador se podía comprar un coche o una casa, pero gracias a esto también podía comprar una licencia de taxi, montar una peluquería o una pequeña escuela de idiomas. Hasta ese momento la mayor parte del flujo del dinero siempre había dado vueltas entre la sociedad de base y la sociedad rica propietaria, pero ahora esa sociedad de base empezaba a ser también un poco propietaria y el dinero habría nuevos flujos y caminos a través de ella. La frontera entre las dos sociedades se estaba volviendo difusa y los caminos del dinero se diversificaban. De repente el dinero pasaba por gimnasios, sastres, médicos, fotógrafos, criadores de perros, señoras de la limpieza, etc. que tenían por clientes a otras personas dentro de la sociedad de base y no a ricos.

La razón por la que se abría un gimnasio no tenía directamente nada que ver con la tecnología, tenía que ver con el dinero. El crédito había metido suficiente dinero en la sociedad como para llenar todos esos caminos. Un hombre se sentaba en su casa y mirando por la ventana pensaba en qué podían necesitar o desear sus vecinos y entonces creaba su negocio. El dinero fluía de sus vecinos hacia él, de él a sus trabajadores y de sus trabajadores a sus vecinos, pero para que esto pudiera suceder se tenía que crear el dinero suficiente para que sucediera y además ese dinero debía estar cerca de él. De nada le servía a este señor que el dinero nuevo estuviera en un lugar al que ni directa ni indirectamente tuviera nunca acceso.

Voy a explicar esto a través de una metáfora, la llamaré: la metáfora de las pelotitas. Me gustaría que imaginarais a un grupo de cien personas en un campo de fútbol distribuidos aleatoriamente. Ahora introducimos quinientas pelotitas en el campo. El juego consiste en hacer una monería cuando alguien te haga una señal, y si a ese alguien le gusta tu monería te pasa una pelotita. Con quinientas pelotitas para cien personas a todos les apetece jugar. Hacen señales y si les gusta la monería les dan una pelotita, total, tienen más. Incluso en esta situación habrá personas que por su falta de gracia, por monerías que hagan no les pasarán pelotitas y tenderán a ir perdiéndolas hasta que les quede una. Cuando eso suceda ya no le harán señales a nadie, ni harán monerías, habrán sido desplazados del juego, ya no jugarán, pero con quinientas pelotitas para cien personas esto sucederá en pocas ocasiones.

¿Qué pasa si retiramos del juego la mitad de las pelotitas? Con doscientas cincuenta pelotitas para cien personas tocan a la mitad de pelotitas por persona. Pero con seguridad esas doscientas cincuenta pelotitas que quedan no se distribuirán de forma uniforme. Lo más probable es que la cantidad de personas que se quedan sin pelotitas y sean desplazadas del juego aumente mucho. Con probabilidad más del doble. Los que tengan pelotitas al darse cuenta de la crisis de pelotitas se volverán más conservadores y buscarán intercambiarlas solo con los que vean que tienen más pelotitas. Los más graciosos y con más pelotitas se irán agrupando en un rincón del campo y allí las pelotitas circularán igual que antes entre menos personas, mientras en otras partes del campo permanecerán los desplazados que no tienen pelotitas para ofrecer. En esos lugares por gracioso que seas nadie te va a pasar la única pelotita que tiene. El juego allí estará estancado, detenido, no habrá circulación de pelotitas. Mientras, al otro lado del campo, en un pequeño grupo, las pelotitas circularán a gran velocidad. El juego será dinámico e incluso los menos graciosos podrán participar de él.

Los bancos crean dinero a través del crédito, cuando un banco te presta cincuenta mil euros no los saca de los depósitos que tiene, simplemente escribe en sus cuentas menos cincuenta mil euros, luego tú, como es lógico, no guardas ese dinero debajo del cojín, sino que lo ingresas en el banco, de tal manera que como el banco contabiliza ese dinero como depósito escribe en sus cuentas más cincuenta mil euros, es decir, que para el banco sus cuentas están a cero, pero para la sociedad hay cincuenta mil euros más circulando que antes no estaban. Ese dinero nuevo no crea inflación ya que nace paralelo a la expansión de la economía. Para que lo entendamos, el dinero simboliza riqueza. Si aumentas la cantidad de dinero, pero no aumentas la cantidad de riqueza quiere decir que más dinero simboliza la misma cantidad de riqueza, así que el dinero vale menos y todo nos sale más caro. Si tu das crédito para montar un negocio o para comprar algo, es decir, hacer que alguien construya algo que antes no existía, aumentas la cantidad de dinero al mismo tiempo que la cantidad de riqueza de tal manera que el valor del dinero se mantiene.

El problema es que los créditos hay que devolverlos. Normalmente eso no es un problema ya que el flujo de concesión de créditos se mantiene, así que aunque unos se devuelvan otros nuevos aparecen, lo que pasa es que cada cierto tiempo la avaricia toma el control, los créditos se dan para especular y no para crear riqueza. Si compras algo por un valor y lo vendes más caro sin ofrecer ningún servicio ni valor añadido a lo que estás vendiendo solo estás robando valor al dinero de todos los demás. A esto lo llaman burbuja y cada cierto tiempo explota, los bancos se asustan y dejan de dar nuevos créditos. El dinero empieza a desaparecer de la sociedad y ya no hay dinero para todos, las pelotitas desaparecen y negocios que eran rentables dejan de serlo o ciñéndonos a la metáfora, por gracioso que seas ya a nadie a tu alrededor le sobra ninguna pelotita para lanzarte. Normalmente cuando pasaba esto los bancos centrales salían al rescate emitiendo dinero y convirtiendo el dinero ficticio de los bancos en real hasta que todo se normalizaba y el crédito volvía a fluir.

A parte de esto hacia la sociedad de base fluía una cantidad muy grande de dinero en forma de sueldos, los más ricos necesitaban de esa sociedad para producir la riqueza que luego les vendían y gracias a eso el tejido económico creado en épocas de bonanza se mantenía. Hay que decir que como hemos dicho antes la lógica de la empresa es inmediata y competitiva, nunca social. Aunque un empresario aislado tuviera cierta conciencia social la lógica del mercado le impediría ser relevante. Así, ese flujo no llegaba a la sociedad de base por ningún tipo de estrategia económica, sino por obligación.

Algunos gobiernos motivados por economistas inteligentes sí ponían en marcha ciertas estrategias para mantener el flujo económico hacia la sociedad de base y de esta manera impedir que esta se quedara sin dinero. Cobraban impuestos a los ricos para construir grandes obras públicas en las que trabajaban miles de personas, que cobraban miles de sueldos. Esto cumplía tres funciones: primero, significaba una inyección de dinero directo en esa sociedad de base. Segundo, al aumentar la oferta de trabajo mantenía un equilibrio entre la oferta y la demanda de empleo haciendo que los que todavía mantenían el trabajo lo hicieran en unas condiciones adecuadas y tercero, eso devolvía la solvencia a los asalariados, aumentaba la confianza y conseguía que el crédito volviera a fluir.

Un pequeño resumen:

La tecnología destruía puestos de trabajo liberando mano de obra al mismo tiempo que aumentaban los beneficios de la clase propietaria. Estos beneficios servían para contratar a los trabajadores que había liberado la destrucción de puestos de trabajo con la intención de generar nuevos beneficios. Esto junto con algunas circunstancias políticas estabiliza, da solvencia y por tanto acceso al crédito a la sociedad de base, haciendo posible que nazca una economía en ella. Esa nueva economía no está directamente creada por la tecnología, sino por la inyección de dinero y la liberación de trabajadores que la tecnología produce. Los nuevos trabajos no son creados por la tecnología. Entrenadores de fútbol, jardineros o masajistas son ejemplos entre muchos que demuestran que la razón de esos nuevos trabajos no es ninguna necesidad tecnológica, sino que surgen por la expansión de la economía gracias a la liberación de mano de obra y la inyección de dinero en forma de crédito.

Obviamente estamos hablando sobre todo de la sociedad occidental. El resto del mundo es otra cosa que se ve muy influenciado por este proceso, pero su evolución sigue otros derroteros y por tanto requiere de otras reflexiones.

Y así llegamos a los años 90 y a la primera década del siglo XXI, la que podría ser la cumbre de la expansión económica de la sociedad de base. A mediados de los años 90 el abaratamiento del transporte provoca una fuga de la mayoría del tejido industrial hacia otras zonas deprimidas del mundo para abaratar los costes de producción. Industrias enteras como el textil desaparecen de nuestra sociedad, millones de trabajos se evaporan y sin embargo superamos ese estadio sin dificultad. La economía de la sociedad de base es fuerte y el crédito fluye sin control llenando la sociedad de dinero. Mucho de este dinero crea riqueza, tanta que puede absorber durante muchos años que la mayoría de este crédito fluya hacia la especulación. Hasta el año 2008 en que todo peta.

Aquí ya se me hace prácticamente imposible avanzar sin explicar primero como divido la sociedad en dos grupos. Imagino que me habéis escuchado hablar sobre la sociedad de base y en ningún momento habréis leído nada sobre el proletariado ni sobre la clase trabajadora y mucho menos sobre la clase alta. Mi crítica a la estratificación por clases de la sociedad merecería un artículo en sí mismo, pero resumiendo, este tipo de estratificación solo cumple funciones emocionales y tribales, sobre todo muy convenientes a los que se creen en la parte de arriba. El concepto clase trabajadora podía ser más o menos exacto a finales del siglo XIX y principios del XX y quizás cumplió con su tarea cohesionadora en unas luchas políticas determinadas, pero resulta muy ineficaz para analizar la sociedad desde un punto de vista económico. El espacio económico y social que ocupa un trabajador de la JVC es el mismo que el del dueño del bar donde come y que el del profesor de inglés que le da clases particulares a su hija. La condición formal y legal de trabajo por cuenta propia o ajena no es relevante en este tipo de análisis.

Desde mi punto de vista hay dos sociedades muy claras, pero con una frontera muy difusa entre ellas. Una, a la que llamo sociedad de base, está compuesta por la mayoría de la sociedad y consume la mayor parte del dinero que produce en existir de la mejor manera que puede. La otra produce un superávit muy grande de dinero que puede poner a trabajar y a producir dinero por su cuenta. Este dinero se utiliza fundamentalmente para crear más dinero y no para vivir y al no ser consumido por el quehacer cotidiano tiene la capacidad de crecer de forma exponencial. No hablo del nivel de vida que se lleve ni son importantes en esta diferenciación los lujos o la cantidad de dinero que se pueda gastar en el día a día, sino del dinero que sobra después de esto y que se puede usar en montar un negocio, comprar acciones, etc. Cualquier tipo de división social siempre será inexacta y llena de matices y excepciones, pero creo que es fácil comprender que hay un tipo de personas que invierte su tiempo y su dinero en vivir o mejorar su vida y otros que lo hacen para hacer crecer su cuenta corriente sin que eso afecte sustancialmente al tipo de vida que llevan. Simplificando diríamos que están los que les sobra el dinero y los que no. Los ricos y los otros, la sociedad de base.

Es a mi entender importante esta diferenciación porque la capacidad para extraer dinero de la sociedad y movilizarlo del grupo de los ricos es tan grande que pese a ser casi despreciable en lo concerniente a su número su capacidad para incidir en la sociedad es muy relevante. Los comportamientos de ambas sociedades son muy diferenciados, su análisis es imprescindible para entender lo sucedido. Además, hay que tener en cuenta que la sociedad de los ricos tiende ha separarse de la sociedad de base y a tener sus propios circuitos de dinero muy diferenciados del resto. En mi metáfora de las pelotitas serían los graciosos que se quedan en un rincón del campo pasándose las pelotitas entre ellos.

Dicho esto volvemos a donde estábamos. A estas alturas creo que ya se puede entender por qué digo que la tecnología siempre destruye puestos de trabajo y por qué esto nunca ha resultado en una disminución del empleo total. Ahora vamos a analizar que ha cambiado en esta situación y por qué creo que lo que ha sucedido hasta ahora no volverá a suceder.

Lo primero que hay que comprender es que cuando una persona invierte dinero para hacer más dinero este dinero tiene tres caminos, la rentabilización de un bien, la rentabilización de la mano de obra y la especulación pura y dura. Normalmente se habla de rentas del capital, como si todos los capitales y lo que se hace con ellos tuvieran el mismo efecto sobre la sociedad. La rentabilización de un bien sería el que tiene casas, por ejemplo, y las alquila. La rentabilización de la mano de obra sería el que posee una infraestructura con capacidad para poner a trabajar a personas y obtener beneficios de su trabajo, por ejemplo el que tiene una constructora y construye casas. Y el especulador puro y duro es el que compra y vende, pero no produce nada ni ofrece nada a la sociedad, por ejemplo, el que compra casas y las mantiene cerradas un tiempo esperando a que suban de precio para venderlas.

Hay que entender que todos, incluso el especulador puro, demandan mano de obra, aunque solo sea en el consumo de la riqueza que tienen, administradores, restaurantes, etc. Pero el consumo vital de estas personas, por derrochadoras que sean, dado lo despreciables que son numéricamente, no es relevante en la sociedad.

El primer caso, el que rentabiliza una riqueza de forma aislada pone a disposición social un bien del que obtiene unos réditos, pero el dinero sobrante que se puede obtener de esto no tiene un retorno en forma de sueldos a la sociedad de base, pero si lo tiene como consumo dependiendo de la escala. La escala es muy importante en los tres casos. Pondré un ejemplo: si alguien tiene tres casas en alquiler que le proporcionan dos mil euros al mes estos dos mil euros con toda probabilidad nunca saldrán de la sociedad de base pese a no generar ningún salario. El que los cobra los gastará en su entorno inmediato y dentro de la sociedad que le envuelve. De tal manera que esos euros seguirán moviéndose y creando economía dentro de la sociedad de base, es decir puestos de trabajo. En cambio si alguien tiene treinta casas y cobra cada mes veinte mil euros lo más probable es que ese dinero se desplace directamente a ese rincón donde habitan los ricos y tome ese circuito muy pequeño y aislado en el que circula mucho dinero, pero al que muy pocos tienen acceso.

Lo mismo se podría decir del segundo caso, una constructora con cinco trabajadores construye casas. El dueño posee unos bienes que rentabiliza dentro de una infraestructura que cuenta con cinco empleados. De todo esto obtiene una rentabilidad. Entre sus gastos habrá cinco sueldos, de tal manera que una cantidad importante de dinero se pondrá en movimiento en la sociedad creando riqueza. El que compra la casa habrá pedido un crédito en base a un trabajo fijo que tiene y al valor de la futura casa, esto supondrá la creación por parte del banco de una cantidad determinada de dinero que no existía antes y que en su mayor parte irá a parar a manos del constructor. Este a su vez repartirá el dinero entre sus proveedores y sus trabajadores quedándose una parte. Entre sus trabajadores hay uno que está pensando en casarse, y con su novia, que también tiene trabajo, se plantean comprar una casa. El otro es muy joven y un forofo de los vídeojuegos igual que el hijo del constructor y se gastan una buena parte del dinero en un nuevo club gamer que ha abierto en el pueblo Pedro, un amigo común de ambos. Está claro que un club gamer es un negocio que maneja tecnología de última generación. Uno puede tener la tentación de pensar que es la tecnología la que ha creado ese negocio y los puestos de trabajo que conlleva, pero la verdad es que no es así, lo mismo habría podido ser un club de petanca o de pádel. La razón por la que existe es porque tanto el trabajador como el hijo del constructor tienen dinero para gastarse en él, y ellos tienen dinero porque alguien con un trabajo estable pudo pedir un crédito, generar una creación nueva de dinero que llegó al constructor, de ahí a su hijo y a su trabajador, luego al club gamer y de ahí salto tras salto a toda la sociedad de base pasando por la empresa que da trabajo a la pareja que ha comprado la casa.

Pero y si la constructora es una multinacional. El dueño ya no vivirá en nuestro pueblo, si es que existe uno, lo más probable es que sea una sociedad de inversores que cobren muy lejos del lugar donde los empleados ejecutan el trabajo. Igual que explicaba antes con el propietario de tres o de treinta casas, la escala es fundamental para que el dinero se quede en la sociedad de base o se vaya hacia esa minoría rica.

Es necesario entender que la constructora rentabiliza unos bienes y una mano de obra. Los bienes son en una empresa útiles de trabajo, desde el local donde se almacena lo necesario para trabajar hasta el camión o las herramientas. Esto es muy importante porque a medida que la tecnología avanza una empresa va sustituyendo sueldos por bienes rentabilizables.

Nuestra sociedad ha llegado a un estadio en que el bien industrial ha tocado techo, por saturación del mercado o por simple sentido común ecológico ya no se puede aumentar más la producción de bienes industriales. El crecimiento económico se dirige hacia el sector de servicios, información y tecnología que son sectores que requieren muy poca mano de obra, Twitter o WhatsApp pese a dar servicio a miles de millones de personas ni siquiera superan los doscientos trabajadores.

En estos momentos los que quieren hacer más dinero con el dinero que les sobra invirtiendo en los viejos sectores cada vez necesitan menos del trabajador. La inversión en herramientas e infraestructura es cada vez más alta respecto a la mano de obra. Y si tienes acceso a grandes créditos puedes obtener una tecnología con la que las empresas más pequeñas dentro de la economía de base no pueden competir. Eso impide la circulación del dinero de la sociedad de ricos a la sociedad de base, no solo por la disminución de sueldos, sino por lo que explicaba antes de la escala. Cuando las empresas son muy grandes los beneficios se quedan lejos de la economía de base. Todo esto porque la ley de oferta y demanda deprecia el valor del trabajo que todavía queda activo y en consecuencia le resta solvencia para conseguir crédito disminuyendo la cantidad de dinero en circulación en la sociedad de base.

Hoy los beneficios que produce la tecnología ya no se convierten en dinero para asalariados que den solvencia y permita un crecimiento y una expansión económica de la economía de base. Las viejas estrategias de los gobiernos de invertir en obra pública ya no funcionan. Antiguamente la construcción de una autopista implicaba a miles de personas. La primera gran migración que llegó a Barcelona fue para la construcción de los primeros tramos del metro. Hoy todos hemos visto las obras de una autopista o carretera y hemos podido comprobar a simple vista la poca gente que trabaja en ellas. Sí, en cambio, vemos grandes máquinas que son en realidad bienes rentabilizables por los ricos. Hoy hacer una autopista, lejos de suponer un trasvase muy grande de dinero desde la zona rica hacia la sociedad de base es simplemente otra manera de enriquecer a los que ya tienen mucho.

La fuga del tejido industrial a países más económicos y la tecnología ha reducido considerablemente las grandes masas de asalariados y los ha fraccionado en empresas más pequeñas, reduciendo con esto el poder de la negociación colectiva, y la amenaza del paro reduce también la individual. Esto rebaja todavía más la participación de los trabajadores en los beneficios y reduce, por tanto, el flujo de renta que estos pueden meter en la sociedad de base y, en consecuencia, su solvencia para conseguir crédito, es decir dinero nuevo.

Además la tecnología ha permitido una financiarización de la economía y la creación de una infinidad de mecanismos financieros que hacen la especulación muy rentable hasta el punto que incluso la capitalización de los procesos productivos, léase inversión en bolsa, por ejemplo, se produce en la mayoría de los casos con objetivos especulativos. La razón por la que se compran acciones de una empresa no es la de invertir en ella para luego cobrar unos dividendos, la verdadera intención es comprar para que suba de precio y luego vender. Hace diez años una acción cambiaba de manos de media una vez cada cuatro años, hoy lo hace cada veintitrés segundos. Hemos convertido nuestra economía en una especie de casino gigante global.

Por otro lado la creación de dinero en forma de deuda no responde a ningún tipo de estrategia general, sino a la obtención de un beneficio, por tanto los créditos se desplazan a donde son más seguros. Hoy comprar y vender es mucho más seguro que producir. Si la situación se sostiene es porque la productividad de las empresas es tan alta gracias a la tecnología, que hace que pese a que la desigualdad no pare de crecer y que cada vez baja menos tanto por ciento de la riqueza a la sociedad de base, dado el aumento total de la riqueza ese tanto por ciento puede disminuir sin repercutir esa disminución en el total de la bajada. Si antes recibías el cincuenta por ciento de cien y ahora recibes el diez por ciento de cuatrocientos ves que las cosas empeoran, pero no llegas a ser consciente del nivel real de tu pérdida.

Una manera de solucionarlo sería crear más dinero en forma de crédito e introducirlo en la sociedad de base de forma dirigida. Pero el dinero y su creación no está en manos de los políticos que acaban danzando al dictamen de los banqueros que son quienes realmente deciden. Como he dicho antes no es que las cosas fueran bien por ningún tipo de estrategia. La economía de la sociedad de base tuvo su expansión fruto de circunstancias históricas totalmente casuales y no por ningún tipo de estrategia ni intención. Hoy las únicas estrategias posibles pasan por el aumento de impuestos sobre los beneficios sobrantes para meterlos en la sociedad de base en forma de becas, renta básica, subvenciones y gasto social ya que es este el único margen de movimiento que tiene un gobierno.

La sociedad debería hacerse con el control del dinero y elaborar estrategias efectivas para expansionarlo en la dirección adecuada. El crédito es una forma muy efectiva de crear dinero siempre y cuando sea dirigido de forma estratégica a la expansión económica y no fluya nunca hacia la especulación.

También es importante que la cantidad de dinero en la sociedad sea la adecuada para mantener una inflación controlada. Esto en el estadio actual de la economía mundial es mucho más utópico que cualquier renta básica. La creación de dinero y su control no depende de ninguna decisión tomada por nadie ni en ningún sitio. Es el resultado de la suma de circunstancias, egos y avaricias individuales que aunque puedan parecer decisiones de algunos políticos o grupos concretos no dejan de ser solo el resultado de las sinergias que les empujan y obligan en función de ambiciones y supervivencias. En el estadio actual una apuesta por la renta básica y un gasto social es mucho más posible y efectivo para superar la crisis en la que estamos que enfrentarnos desde nuestras fraccionadas sociedades al poder financiero global.

No le echemos la culpa a las máquinas ni a la tecnología del futuro de precariedad al que nos acercamos. La capacidad de los humanos para ocuparse y encontrar la manera de ser útiles a los demás es infinita. No existe un paradigma en el que las personas se queden sentadas mirando el cielo porque las máquinas lo hacen todo y ya no tenemos nada que hacer, lo único que necesitamos para seguir teniendo trabajo es un marco social y económico que nos lo permita. Si nos quedamos sin trabajo no es culpa de las máquinas, es culpa de los bancos y sobre todo de nuestros políticos.

Vicens Jordana

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Pesadilla en el servicio técnico

Pesadilla en el servicio técnico

La vida en un servicio técnico puede ser tan estresante como divertida. Las anécdotas y experiencias de clientes tecnófobos o inexpertos llenan de frustración a empleados e ingenieros. Un canal de reddit —la mayor red social de filtro de contenidos— recopila con fotografías las experiencias más hilarantes de los enemigos de la tecnología.
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Viñeta de JM Nieto respecto a la situación en Cataluña.
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Hola, soy Bea Hervella, meteoróloga. Pregúntame

Hola, soy Bea Hervella, meteoróloga. Pregúntame

Hola, soy Bea Hervella. Me adentré en el mundo meteorológico hace 18 años creando, con 6 personas, MeteoGalicia. Compaginé esta experiencia profesional de 12 años con mi trabajo en Televisión de Galicia, elaborando y presentando la información meteorológica de la cadena durante 10 años. En 2013 fundé mi propia empresa meteorológica con 3 compañeros: 4gotas atmosfera y océano SL. Podéis ver ejemplos de nuestro trabajo en 4gotas.com; encontraréis pronósticos biometeorológicos, predicciones en 10 segundos, un videoblog sobre curiosidades meteorológicas, etc. También creamos Whatoweather, una app gratuita que mezcla tiempo y moda en todo el mundo. En la actualidad estoy terminando un libro sobre meteorología a dos manos con Ángel Rivera (exportavoz de Comunicación de Aemet); se publicará en unos meses pero antes, en pocos días, seré madre. En septiembre buscaré nuevos retos profesionales; ¡me apetece!, así que encantada si me enviais alguna sugerencia. Jueves 22 de junio a las 12:00
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Vamos a jugar a las suposiciones...

Vamos a jugar a las suposiciones...

Supón que aquí no hay buenos ni malos, supón que ideas como libertad, ley o justicia no significan absolutamente nada. Supón que aquí sólo importa el dinero y el poder.

Partiendo de esta base supón que hay una empresa llamada Zerodium que paga en dinero negro y de forma anónima a los cibercriminales de todo el mundo para que les vendan a ellos los fallos de seguridad que encuentren. Supón que su fundador se llama Chaouki Bekrar y que vive en Washington (siendo francés) a menos de 100 metros de unas oficinas de la NSA (La Agencia de Seguridad Nacional estadounidense).

Supón ahora que esta empresa, realmente, hace de tapadera para que sea legal que la NSA pague a delincuentes con el dinero del contribuyente americano y supón que lo hace para poder espiarnos a TODOS a su antojo.

Recuerda que para ellos las leyes no existen, por nuestro bien, para proteger la libertad. Y ahora vamos a imaginar...

Imagina que a un país o una potencia no le gusta que otros le espíen y decide tomar medidas. O si lo prefieres, imagina a un simple grupo de hackers al estilo de Mr. Robot, que se hacen llamar The Shadow Brokers y a los que no les hace gracia eso de que los autoproclamados "salvadores del mundo libre" (que llevan casi toda su historia repartiendo misiles de paz y bombas de democracia por todo el globo, allá donde alcancen sus intereses) ahora, encima, puedan traficar impunemente con ciberarmas.

Imagina que hace bien poco este curioso grupo consiguió hackear a la propia NSA, filtrando por el camino los fallos de seguridad y las herramientas que esta servicial agencia de seguridad nacional americana usa para poder espiarnos a TODOS por nuestro propio bien y para proteger la libertad, la democracia, el mundo libre y todo eso...

Ya casi para acabar, imagina que Microsoft, al hacerse pública la filtración y ver expuestos los "fallos" que la NSA sabía de antemano, publican varios boletines informativos de seguridad. Uno de ellos con fecha de 14 de Marzo y código de seguimiento MS17-010 donde viene recogido uno de los "errores" más sonados.

Por último, imagina que un grupo de ciberdelincuentes, de esos que venden fallos de seguridad al mejor postor, como los del principio del todo, decide usar ese fallo en concreto ya publicado para propagar un virus en los ordenadores que aún no se hayan actualizado. Un virus de tipo logic bomb que permanece latente hasta que llegado un determinado momento actúa y se transforma en un ransomware que cifra los archivos de los equipos infectados y pide que pagues un rescate económico si quieres poder volver a usarlos... Jodiendo, entre otros a Telefónica.

En fin... paranoias mías... :tinfoil:


PD: Algunos enlaces de lo dicho con anterioridad, por si alguien quiere caer en la paranoia conmigo.

zerodium.com/
en.wikipedia.org/wiki/Vupen
redmondmag.com/articles/2017/04/17/patched-shadow-broker-exposed-windo
technet.microsoft.com/en-us/library/security/ms17-010.aspx
www.google.nl/search?q=Wcry+MS17-010
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OKdiario y La Razón publican su crónica antes de terminar el partido y hacen el ridículo

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Han publicado sus "EXCLUSIVAS" antes de terminar el partido ¿Motivo? El SEO? Ser el primero? Desesperación por hacer Audiencia? o simplemente tenían muchas ganas de celebrar la eliminación del Barça?
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Cómo eran (de verdad) los mercados en la Edad Media

Cómo eran (de verdad) los mercados en la Edad Media

Un fantasma recorre España: el fantasma de las ferias medievales que llenan pueblos y ciudades con sus puestos de madera, sus vendedores vestidos de monjes, caballeros o campesinos, su paja en el suelo y sus mercancías que van desde juguetes de madera, frutos secos garrapiñados y algún pan que dice ser artesanal. Hoy quería que me acompañarais a un mercado medieval de verdad para comprobar cuánto hay de real en lo que en pleno 2017 nos venden como tal.

Si nos metieran en una máquina del tiempo y aterrizáramos en un mercado medieval del siglo XIII, lo primero que nos llamaría la atención sería el mal olor. En la Edad Media no solo no había manera de conservar fresca la mercancía cruda (más allá de llevar vivos los animales hasta la venta) sino que tampoco las calles donde se ubicaban las tiendas eran un dechado de higiene y salubridad.

Una vez recuperados de la impresión olfativa, no podríamos dejar de notar los gritos de todos los comerciantes intentando “colocar” sus productos. En el poema de Guillaume de Villeneuve “Los gritos de París” se recogen algunos de los más llamativos del siglo XIII en dicha ciudad, como “tengo buenos quesos de Champagne y de Brie”, “pescado de Bondy”, “pasteles calientes, tartas calientes, ¿quién quiere” o “anguilas a buen precio”. A los gritos de comerciantes había que sumar las voces de los músicos y actores que han acudido a él y reclaman la atención de los transeúntes y por supuesto de los mendigos.

Villeneuve se lamentaba en el poema de que se arruinaría si comprara una muestra de cada y que no podía dejar de gastar, como buen comprador compulsivo que era. En una ciudad como podía ser París en aquella época, las ocasiones de comprar eran numerosas, ya que había tiendas permanentes y comerciantes especializados a los que acudir en caso de necesidad. A esta oferta se sumaban los vendedores ambulantes que recorrían sus calles y por supuesto las ferias y mercados periódicos en los que sus habitantes y los de los pueblos cercanos podían adquirir lo que necesitaran.

En pueblos más pequeños, sin embargo, las ventas se veían limitadas a mercados semanales, casi siempre de productos locales, en los que los campesinos podían comprar o intercambiar artículos de primera necesidad. Si tenían que adquirir algo más especializado o importado no les quedaba más remedio que acudir a una ciudad o esperar a que el vendedor ambulante pasara por su zona.

Qué se podía comprar en un mercado medieval

El “catálogo” de mercancías que se podían comprar en un mercado medieval era bastante variado, y pasaba desde alimentos como carne, pescado, frutas o verduras sin olvidar materiales como pieles o telas y objetos más elaborados como cerámicas, artículos de hierro o utensilios. Como hemos dicho, en estos mercados (pero sobre todo en las ferias) se podía vender género vivo, como gallinas, ovejas o vacas que luego eran destinadas para la ganadería o para la cocina. Los precios más altos solían corresponder con los artículos importados como aceite, vino, sedas, lanas finas, perfumes o especias.

Las autoridades municipales velaban por que la calidad de los productos que se vendían fuera buena (dentro de sus posibilidades) y en ciudades alejadas de la costa como París exigían que el pescado fresco que no se hubiera vendido en una jornada fuera desechado para evitar problemas. Los pescaderos solían, en esos casos, cortar a trozos el género que les quedara y lo echaban al río a pedazos para evitar que nadie los recuperara.

Los gremios especializados se aglutinaban en ciertas calles, de las que en muchas ocasiones nos ha quedado el nombre en el callejero y podían vender sus productos directamente en sus talleres. Esto sucedía con carpinteros, orfebres y sastres que tenían sus productos junto al lugar de trabajo.

Los primeros gremios que separaron los almacenes de la zona de tienda, por motivos de higiene, fueron los carniceros y pescaderos. Sus casas se dividían en dos plantas, en la que una funcionaba como almacén, casa o taller y la otra era de venta al público y pronto este modelo fue tomado como ejemplo para las tiendas medievales. En ocasiones la planta superior tenía una trampilla por la que el vendedor se podía asomar si escuchaba las campanillas de que alguien había entrado a la tienda.

Los mercados estables medievales

Además de tiendas como las que hemos visto, en las ciudades solía haber mercados permanentes, que se situaban en lugares céntricos como el ayuntamiento o la iglesia, pero también en las afueras si crecía mucho el número de puestos. Como el tiempo no siempre acompañaba, pronto los gobernantes comenzaron a crear recintos techados para resguardar los puestos.

Primero los construyeron con madera pero después de piedra, como fue el caso de Les Halles de París o The Stocks en Londres. En España tenemos algunos ejemplos algo más tardíos como la Lonja de Palma de Mallorca, la de Zaragoza o la lonja de la seda en Valencia.

Estos mercados combinaban puestos fijos y otros temporales y eran un lugar de encuentro y circulación de noticias para la ciudad. Dentro de ellos había incluso puestos de “comida rápida” como guisos, dulces o carnes cocinadas pero también tabernas y lugares donde los comerciantes podían dormir si así lo querían.

Como los mercados eran los lugares de reunión más comunes en aquellos años (aparte de las iglesias) era muy común que los actores, músicos y titiriteros eligieran sus alrededores para instalar sus carromatos y para deleitar a la audiencia con sus representaciones. Era una buena oportunidad para reunir a muchos espectadores y ya tenían a mano su dinero para pagar por el espectáculo.

Para completar la foto de cómo se vendían mercancías en la Edad Media, no podemos dejar de mencionar las grandes ferias que se celebraban periódicamente en las ciudades. En París en el siglo XIII existían tres: la de Champeaux, la de Saint Germain y la de Lendit, que duraba catorce días en junio y era la más famosa de todas. En ellas, el rey obligaba a todos los mercaderes parisinos a participar.

Esto era un negocio redondo porque, para participar en la feria, tenían que pagar una cantidad para ocupar ese espacio. Además debían pagar al rey su parte de impuestos y además, si venías de fuera, era posible que tuvieras que pagar algunas monedas extra para poder entrar en la ciudad.

Normas en los mercados medievales

Ya hemos visto algunas de las normas que atañían a los mercaderes medievales, pero cada ciudad tenía las suyas, que solían ser entre 40 y 70. Una muy común era que cada comerciante era responsable de mantener limpia el área frente a su puesto, o que no se podían dejar tener caballos atados en el mercado (sueltos tampoco, pero a nadie se le ocurría dejar un caballo suelto).

La picaresca era bastante común en esta época pese a las normas, y los comerciantes podían mojar sus existencias de pimienta para que pesaran más, a la par que conseguían que se pudriera con más rapidez. Hay registros de panaderos que cocinaban sus panes con piedras dentro para llegar al peso legal, ya que el precio solía estar dictado por el gobierno. Y también era bastante común recibir quejas porque la carne vendida está podrida, porque el vino que venden ya se ha avinagrado o porque el pan está mohoso.

Si pillaban a un comerciante en una de estas malas prácticas (y no le caía especialmente bien a las autoridades) lo normal es que acabara en la picota, donde los asistentes al mercado podían tirarle barro, basura o comida podrida. Las autoridades prohibían expresamente que les lanzaran piedras u objetos punzantes.

Si os interesa el tema, me ha gustado mucho leer este artículo mientras me documentaba. Y el libro de Robert Fossier sobre la gente de la Edad Media es muy interesante, aunque demasiado centrado en París.

La foto inicial es el Buen Gobierno de Lorenzetti.

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Lo veo desde fuera y no es normal

"Che, gallego, vení un poco". Mis compañeros de trabajo (de laburo, dicen por acá) están leyéndose en voz alta un artículo de un digital español. "¿Esto es de verdad?". Suspiro y me acerco. La noticia informa de que la Audiencia Nacional ha condenado a dos años y un día de cárcel -esto es, a prisión efectiva- a unos chicos que forman un grupo de rap que se llama "La Insurgencia". Los acusa de enaltecimiento del terrorismo, aduciendo que, como los yihadistas, tienen una religión: "la lucha sindical obrera".

Mi compañero termina de leer y todos me miran en silencio. Vivo en Uruguay desde 2013 y no es la primera, ni la segunda vez, que me ocurre lo mismo. Una mañana me preguntaron por los titiriteros que la Audiencia Nacional metió en la cárcel acusados de enaltecer el terrorismo. Aquí tuvo un montón de repercusión y hasta se recogieron firmas en el ámbito artístico para exigir su liberación. La última, hasta ahora, fue el 2 de octubre. Ese día hubo un festival de mostrarme vídeos con policías apaleando gente, preguntándome (bastante horrorizados) que "si nos habíamos vuelto locos".

No son gente especialmente politizada, mis compañeros. Al menos, no más de lo habitual en un país en el que el voto es obligatorio y donde es normal discutir, educadamente y con respeto, sobre el devenir político. Como muchos uruguayos, ven a España como "el primer mundo". Bastantes tienen antepasados españoles y unos cuantos, la nacionalidad. Alguno ha viajado o ha vivido en Barcelona, Mallorca o Madrid. Por eso no entienden lo que está pasando. Si España, razonan, es un país europeo, "del primer mundo", ¿cómo es posible que metan en la cárcel a gente por hacer canciones, a tipos que manejan muñecos o a chicas que se ríen en twitter de Carrero Blanco?.

Yo no sé qué responderles. No lo sé porque ya son casi seis años de emigración y, francamente, lo que nos está pasando no es normal. Un montón de cosas no son normales, y la lista es tan gorda que no sabría ni por dónde empezar: por supuesto, no es normal que se imponga pena de prisión por unas canciones de rap. Serán de mal gusto, pero la verdad es que también me parecen de mal gusto ciertas declaraciones de personajes públicos y no por eso se les mete en la cárcel.

Pero tampoco es normal que desde el ministerio del Interior se monte una policía política para reventar elecciones a base de tirar mierda sobre otros candidatos a dos meses de las elecciones.

Ni es normal que se manipulen las normas de la Judicatura para quitar, sistemáticamente, de en medio a los jueces o juezas que no gustan a determinado partido.

Tampoco es normal, qué queréis que os diga, celebrar unas elecciones con una serie de candidatos metidos en prisión mientras la ministra de Defensa declara que dichos comicios se han hecho para que los gane una opción determinada.

Ni medio normal es meter en la cárcel a centenares de personas que, como yo (y otros setecientos mil españoles) han emigrado para buscarse un futuro mejor, sin juicio ni asistencia legal.

Pero lo que más me impresiona es ver que a quienes lo padecéis directamente en vuestras propias carnes, porque vivís ahí, todo esto os parezca legal, coherente, proporcionado y ajustado a derecho. Que os parezca, en resumen, normal.

O será que el que ya no es normal soy yo: cosas de la distancia, imagino.

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Disneyficación social y cultural

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Hace unos días, una madre llamó al instituto donde trabajo para hablar sobre el examen de recuperación de su hijo. Había suspendido cuatro asignaturas, entre ellas la mía.
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20 de los paisajes más surreales del planeta (eng)

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La Tierra está llena de paisajes extraños. Algunas son formaciones terrestres moldeadas durante miles de años, mientras que otras son creaciones del hombre que han alterado el planeta de maneras extrañas. Desde los burbujeantes lagos de lava de Etiopía, hasta un lago que ha existido en el desierto durante 2.000 años, en esta galería se muestran 29 paisajes que son tan increíbles que es difícil creer que sean reales.
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El precario sector informático español resumido en un hilo de Twitter

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A raíz del descubrimiento del fallo de LexNet, hay un hilo en Twitter donde se explica el porqué se ha llegado a un situación como esa. Vale la pena leerlo para entender mejor cómo están las cosas.
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Conceptos básicos de derecho (I)

He decidido empezar a escribir una serie de pequeños apuntes sobre conceptos jurídicos sobre los que leemos o hablamos a menudo. Intentaré ser regular en la publicación y así proporcionaros un medio para entender o hablar, a los que seáis profanos en el tema, con más propiedad. Poco gozo mayor hay que corregir a tu cuñado en la cena de Navidad y esa es la aspiración vital definitiva de cualquier meneante que se precie. Y a los juristas que lean esto, es un artículo divulgativo y no pretendo enfangarme en discusiones doctrinales; así que disculpad por las imprecisiones e inexactitudes que pueda plasmar.

Injurias y calumnias: No es lo mismo

Parece ya, casi, una frase hecha: “Te voy a denunciar por injurias y calumnias”. Sin embargo, son dos delitos distintos con distintos hechos motivadores y distintas penas. La diferencia básica es que la calumnia es más grave, pues supone atribuir la comisión del delito al ofendido:

a)     Juan es gilipollas: Es una injuria.

b)     Juan es un violador: Es una calumnia, porque violar sí que es un delito.

Ser gilipollas –a pesar de lo que piense la Audiencia Nacional- no es un delito.

Fácil, ¿verdad? No es esta, sin embargo, la única diferencia, y entra en juego el latinajo de la exceptio veritatis, que viene a decir que si pruebas la veracidad de tu afirmación, quedas exonerado.

Opera siempre, en el caso de las calumnias. Si pruebas que Juan es un violador, te libras de cualquier castigo penal por habérselo llamado.

¿Y en el caso de las injurias? Pues... la exceptio veritatis es mucho más limitada. Aunque pruebes que Juan es un puto gilipollas, contrates un Perito Gilipollístico y le hagas un análisis psicológico para determinar su cretinismo en la escala Hanlon, eso no te exime de responsabilidad.

La exceptio veritatis, en injurias, únicamente se acepta cuando hayas injuriado a “funcionarios públicos sobre hechos concernientes al ejercicio de sus cargos o referidos a la comisión de infracciones administrativas”.

Ejemplo:

-Juan es un vago de mierda

-Te condeno por injurias

-Eh, que es verdad

-Me la suda

Sin embargo,

-Juan es un vago de mierda

-Te condeno por injurias

-Eh, que es verdad, y además Juan es un funcionario y es precisamente un vago en su trabajo.

-Ah, entonces te absuelvo. 



¿Te demando, te denuncio o me querello?

Para el oído entrenado, escuchar en debates de tontulianos “Lo demandó por asesinato” o “Puso una denuncia de separación” chirría lo indecible. No, no son sinónimos. Ni de lejos. ¿Cuál es la diferencia, entonces?

La demanda

Es únicamente para los procedimientos civiles, laborales y mercantiles. En la demanda pides algo para ti, por lo general. Tienes un interés directo en ello.

Una regla mnemotécnica útil es recordar que “demandar” es un sinónimo –culto y cada vez más en desuso- de “pedir”.

Pedimos que nos devuelvan el dinero, pedimos que se divorcien de nosotros, pedimos que nos den una parte de la herencia. Siempre que hablemos de esos procedimientos, hablaremos de demandas, que se deben interponer ante el órgano correspondiente. No podremos, tampoco, demandar a alguien ante la Policía. La demanda es algo privado.

Oye, abogaducho: Si me parten la cara, yo también estoy pidiendo que le castiguen y me indemnicen, así que también pides en una denuncia.

No exactamente, probo meneante. La venganza no es un derecho. Jurídicamente, no pides “para ti” que se le condene a él porque, a pesar de la satisfacción personal, no “ganas” con ello.

¿Y si le condenan a indemnizarme?

Sí y no. En estos procedimientos penales hay dos responsabilidades: la penal y la civil. Las indemnizaciones son responsabilidades civiles que, si quieres, pueden ser ventiladas en el proceso penal. Y si no quieres, puedes reservártela y pedirla, una vez termine el proceso penal, en un procedimiento civil. Y de nuevo, tendrás que iniciarlo por demanda. Puta bida.

La denuncia

Sólo se puede plantear en la jurisdicción penal o administrativa. Siempre que hablemos de delitos, hablaremos de denuncias o querellas, no de demandas. La denuncia es poner en conocimiento de la autoridad lo que sabemos acerca de alguna infracción. Se trata de una obligación del ciudadano y se limita a poner en conocimiento a la autoridad Por ello, se limita a procedimientos que acarrean sanción.

La denuncia tampoco obliga a la autoridad a iniciar un procedimiento por el mero hecho de presentarla.

Ojo con los titulares de “Denuncian a X por Y”. No es ni siquiera una admisión a trámite.

Una denuncia es enormemente informal –no necesitas abogado y puedes hacerla de cualquier forma, hasta por teléfono- y supone únicamente dar a conocer algo que nosotros creemos que es un delito. Por eso, aunque denuncies, eso no te convierte en parte del proceso.

La querella

Bien, tiene elementos de ambos. La querella se parece a la denuncia en que únicamente se puede plantear en el procedimiento penal. Sin embargo, no es obligatoria, y se parece a la demanda en que es un derecho, no un deber. La querella, como la demanda, es más formal, sujeta a más requisitos, porque la querella hace que te posiciones automáticamente como acusación, por eso debes que identificar al querellado, a diferencia de la denuncia. Así que, si te roban por la calle y no ves o conoces al ladrón, la querella no es para ti. 

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Qué ocurre cuando un artista adulto tiene en sus manos un libro de dibujos para colorear para niños.
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