Desviar la atención de los verdaderos problemas de los ciudadanos, como la vivienda, la privatización de la sanidad, la corrupción... Ocultar que su discurso es en realidad aporófobo, y que su islamofobia es falsa. Pues, si por un lado, los fundamentos del islam y el cristianismo son exactamente los mismos, por el otro, es preciso tener en cuenta que el propio Vox, por ejemplo, ha recibido al menos 800.000 € de la secta chiíta de los Muyahedines del Pueblo de Irán, a la que además prestó servicios uno de sus fundadores, Alejo Vidal Quadras