Reza Pahlavi, hijo exiliado del último monarca iraní, fue rociado con un líquido rojo el jueves en Berlín, donde un activista lo increpó por apoyar la agresión a Irán. El incidente tuvo lugar el jueves cuando Pahlavi, de 65 años, abandonaba, escoltado por su equipo de seguridad, el edificio de la sala de prensa federal de Alemania, donde un joven se le acercó y le arrojó un liquido rijo, que parecía ser salsa de tomate.