En cambio, las naciones nórdicas, o países como Nueva Zelanda y Canadá, se caracterizaban a menudo por normas de género progresistas, sistemas de bienestar social sólidos y estructuras sociales igualitarias, afirmaron. Países como el Reino Unido, Estados Unidos, Italia y Rumanía se situaron en un rango medio en cuanto a los niveles de felicidad y bienestar psicológico. “Estas sociedades pueden equilibrar las normas de género tradicionales con una creciente apertura a la evolución de los roles de género”, añadió el estudio.