Los 27 aprobaron,por mayoría cualificada,el texto que Bruselas y los países sudamericanos habían acordado a finales de 2024. Con fuertes tensiones, Ursula von der Leyen habla de aplicar el texto antes de la votación de los eurodiputados. Francia, Polonia, Hungría, Austria e Irlanda se opusieron. Bélgica se abstuvo. Aunque la firma se ha aprobado, el texto aún requiere el visto bueno del Parlamento Europeo, que podrá aprobarlo o rechazarlo, pero no modificarlo, lo que representa un obstáculo clave en el proceso al que se quiere evitar...