La pregunta que ha flotado sobre Teherán desde los ataques iniciales de la actual guerra de Estados Unidos e Israel con Irán es simple: ¿quién manda? Formalmente, la respuesta es clara. Mojtaba Jamenei asumió el cargo de líder supremo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, el primer día de la guerra, el 28 de febrero. En el sistema de la República Islámica, ese puesto está pensado para ser decisivo. El líder tiene la última palabra sobre casi todo lo importante: la guerra, la paz y la dirección estratégica del Estado.