Todo empezó lentamente, sin aspavientos, al principio se pagaba porque te curaran, te operaran, te dieran medicación a precios bastante competitivos de libre mercado y la sanidad pública quedó reducida a mínimos, lo justo para poder decir que existía algo llamado «sanidad para todos». Lo que nadie vio venir es que terminaríamos pagando literalmente por vivir. La cuota mensual de vida era alta al principio pero asumible, cuando fallabas en el pago se te acababa la vida, te “desvivían”, como se decía;...