Hola, Nacho. Te escribe Dios, tu antecesor. Aunque no siempre lo fui. Nací humano, igual que tú. Un día descubrí que tenía el poder, pero nadie me dio instrucciones sobre cómo usarlo. Espero que estas líneas a ti sí te sean de ayuda. Tu poder es inmenso, y eres inmortal. Podrías crear galaxias de la nada, o destruirlas, conocer todos los secretos del universo, leer mentes, forzar voluntades. Separarte de tu cuerpo, que ya no necesitas. Parar el tiempo… Podría seguir aunque tampoco quiero privarte del placer …