De esas recetas que hago a pelo y sin medidas. Y como alegato, os animo a que de vez en cuando vayáis a lo loco y no sigáis al milímetro, hay algo satisfactorio en hacerlo sin instrucciones precisas. Pelar la calabaza, y quitarle las pepitas. Meter al horno. Tiene que quedar blandurria. Hay sale la prueba del delito, …