La Encuesta Financiera de las Familias, que ha publicado este jueves el organismo, señala que a finales de 2024 el 70,6% de ellos eran dueños del espacio en que vivían, mínimo histórico, y una caída de un punto y medio en solo dos años. Este nuevo descenso aleja la ratio aún más de su pico, cercano al 90%, alcanzado en 2011. El menor acceso a la propiedad es generalizado, pero más acusado entre quienes poseen menos riqueza neta acumulada, algo coherente con el bum que viven los precios, que obliga a contar con más ahorro para abonar la entrada.