EEUU lo mismo financian y proveen de poderosas máquinas de guerra para facilitar el genocidio en Gaza, que arman hasta los dientes a los narcotraficantes que dicen combatir. Al unísono, Estados Unidos patrocina a los ejércitos del Líbano e Israel. Estados Unidos también se frota las manos con la estrategia de atizar el conflicto entre Rusia y Ucrania. A las armerías estadounidenses les importa un comino quién les compra armas, algunas de alto poder letal, con tal de que su caja registradora suene clink-clink