Una caída muy seria que refleja un año complicado en prácticamente todos los frentes: ventas, rentabilidad y generación de caja. Según la propia compañía, el golpe viene por varios lados: aranceles, tipos de cambio desfavorables y, sobre todo, una competencia cada vez más agresiva en China. El consejero delegado, Ola Källenius, asegura que los resultados están dentro de lo previsto y que el grupo ha trabajado con foco en eficiencia, velocidad y flexibilidad. El mensaje es claro: 2025 ha sido duro, pero 2026 debería ser mejor.