El desastre es total. El “agente naranja” declaró que sería un “honor” tomar Cuba. Y el gobierno anunció que abrirá la economía a la inversión privada de los cubanos en Miami. Las cenizas del Comandante deben estar revolviéndose en la piedra-mausoleo (...) Conocí a Gustavo en Cuba hace 30 años. Él era entonces, y sigue siéndolo, un hombre serio, recto, un tío cabal, de los que necesita uno acompañarse en la vida. Productor de cine, la cara visible de la producción y distribución cinematográfica de la isla, entonces en auge...