En 2008 un soldado estadounidense llega a un cibercafé afgano. Se sienta, se loguea y empieza a comprobar sus emails, casi todo spam. Se saca un usb del bolsillo y lo introduce. En él, el pdf con el plan militar de esa semana, nada importante, todo burocrático. Retira el usb y apaga el ordenador. El soldado acaba de cometer un gran error, probablemente el peor de su carrera. Su usb ya no es un simple usb, es una fragata y el siguiente paso que hará el soldado es introducirlo en otro ordenador, y se desencadena todo.