Cuando la gente dice «Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo», como sin duda habrán visto muchas veces, técnicamente se refieren a una definición contable específica, no a una reserva de barriles fáciles y baratos listos para inundar el mercado. Para entenderlo, hay que saber qué son esas reservas, cómo se comportan en el subsuelo, cuánto cuesta convertirlas en líquidos comercializables y cómo interactúan el precio, la tecnología y el riesgo en la superficie. Es mucho que abarcar, pero vamos a intentarlo.