Trump (ese eterno bocazas que miente más que habla) vaticinó el domingo que el petróleo bajará de precio cuando termine "la destrucción de la amenaza nuclear iraní" y que "a corto plazo caerán rápidamente" y que es "un precio muy bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo". Es decir, que nadie se queje porque aún lo considera barato. Es eso, o la muerte. Usted elige. Bueno, no, elige el cheeto. Para Trump no hay más posibles escenarios que sus extremos y siempre los marca él sin el apoyo y/o el beneplácito de nadie.