La apertura de tiendas privadas (Mipymes) en Cuba ha devuelto productos a los estantes, pero a un costo social imprevisto: el fin del histórico igualitarismo revolucionario. Mientras una élite tiene acceso a jamón español y lácteos importados, jubilados como Juan y Elisa con pensiones que en conjunto apenas llegan a los 11 dólares sobreviven con pan y té, mientras cuidan niños y personas con discapacidad para recibir una comida o algún dinero que les da para un poco de arroz, frijoles y huevos.
|
etiquetas: cuba , desigualdad , pobreza , comida
Dios me libre de hacerlo pero, joder, te dan muchas ganas.
-Camarada, todo lo que nos contaron del comunismo era mentira.
-Sí, pero lo peor es que todo lo malo que nos contaron del capitalismo era verdad.
Y algunos, desde aquí, les siguen pidiendo que resistan, en nombre del 'Triunfo de la Revolución'.
Parásitos los hay en todas las ideologías por muy bien intencionadas que se vendan o quieran vender a los demás.
Se está criticando lo que pasa en nuestro sistema, que no es otra cosa que: "libertad para el que pueda permitírselo económicamente"