Un análisis de por qué Hacienda somos todos (pero unos más que otros)

Siempre se ha analizado el sistema fiscal español como un instrumento de redistribución/cohesión social/ financiación de servicios públicos y demás cosas que suenan muy bien en un paper de la OCDE. Sin embargo creo que existe una perspectiva que rara vez recibe la atención que merece. Me refiero a preguntarse "¿funciona?" Por supuesto hablo de los impuestos.

Lejos de ser un simple mecanismo de recaudación el sistema fiscal español opera como una microeconomía paralela donde interactúan mecanismos como la ineficiencia/gasto clientelar/ilusión fiscal y lo que yo llamaré el principio de Eusebio.

El principio de Eusebio

Eusebio trabaja. Cobra 1800€ al mes brutos. Después de IRPF y cotizaciones a la seguridad social se lleva a casa algo así como 1400€. Con esos 1400€ va al Mercadona y paga un 21% de IVA sobre muchas cosas. Luego llena el depósito de su C15, donde aproximadamente el 50% del precio es impuesto. Llega a casa, paga el IBI y si tiene algún dinero adicional paga también por los rendimientos del capital.

Es decir que Eusebio no paga un impuesto. Paga como cinco o seis impuestos distintos sobre el mismo dinero que ya había tributado antes. Esto en economía se llama doble imposición y en casa de Eusebio se llama "es que no llego a fin de mes" pero es básicamente lo mismo.

La pérdida de peso muerto o por qué Herminio no contrata a nadie

Existe un concepto en economía llamamos deadweight loss o traducido al español pérdida irrecuperable de eficiencia. Es decir cuando metes un impuesto en una transacción que iba a ocurrir de forma natural lo que consigues es que algunas de esas transacciones simplemente dejan de ocurrir. No porque no interesen a las dos partes sino porque el coste fiscal las hace inviables.

Imaginemos que Herminio tiene un bar y que querría contratar a alguien a jornada completa. Pero entre el salario bruto, la seguridad social a cargo de la empresa y el coste de gestión lo que le costaría un empleado a Herminio es bastante más de lo que ese empleado recibirá en mano. ¿El resultado? Herminio no contrata y el trabajador no trabaja y el estado no recauda nada porque la transacción no ocurrió. O Herminio contrata a Usnavy Yunkleiverson en negro y el estado, de nuevo, tampoco recauda y Usnavy pierde porque no podrá jubilarse a los 93 años como todos.

Eso es la pérdida de peso muerto. Riqueza que no se crea. No es que el estado se la quede sino que simplemente desaparece.

El problema de Robustiano (o la public choice theory explicada por encima)

¿A donde va el dinero que sí se recauda? Aquí entra lo que Buchanan llamó public choice theory. La idea central es que los políticos/burócratas no son seres de luz administrando el bien común sino individuos con sus propios intereses que son básicamente reelegirse/más presupuesto/no liarla.

Robustiano gestiona un departamento de no sé qué en la administración pública. Si Robustiano gasta eficientemente su presupuesto y le sobra dinero a final de año, el año que viene se lo recortan pero si Robustiano lo gasta todo (aunque sea en chorradas) el año que viene le mantienen o le amplían. Los incentivos de Robustiano y los del contribuyente apuntan en direcciones diferentes. Esto no es mi opinión es matemática de incentivos básica.

La inflación o el impuesto que nadie votó

Cuando el estado gasta más de lo que ingresa emite deuda. Cuando esa deuda la monetiza el banco central expandiendo la masa monetaria el resultado ¿cual es? inflación. Como sabemos la inflación erosiona el poder adquisitivo del ahorro. ¿El ahorro de quién? Pues del ciudadan medio que no tiene activos reales ni acceso a instrumentos de cobertura sofisticados (no me refiero a bitcoin).

Eusebio tenía 10.000€ en su cuenta de Caja Rural. Con una inflación del 6% ese dinero vale un 6% menos al año siguiente sin que nadie le haya mandado ninguna carta de hacienda. Es un impuesto no legislado, no votado, y especialmente cruel con quien menos tiene.

¿Entonces son los impuestos un expolio?

La palabra expolio implica un juicio moral sobre la legitimidad de la propiedad y la coerción. Si uno acepta que la propiedad privada es un derecho previo al estado entonces sí. Cualquier apropiación forzosa es moralmente equivalente a un robo con mejores relaciones públicas. Pero asumimos que eso es un axioma filosófico no una conclusión empírica.

Lo que sí puedo decir con datos es lo siguiente. Los impuestos generan ineficiencias documentadas y cuantificables. Los organismos que gestionan ese dinero tienen incentivos sistemáticamente "perversos". La carga fiscal real sobre el ciudadano medio es significativamente más alta de lo que parece cuando sumas todos los niveles de tributación y parte de esa carga financia cosas de eficacia bastante debatible

¿Es eso objetivamente negativo? En términos de bienestar material puro, en muchos casos sí. En términos de servicios recibidos a cambio depende mucho de qué servicio y de qué país hablamos.

En definitiva cualquier análisis serio del sistema fiscal debería reconocer una incomodidad que muchos modelos de economía del bienestar prefieren ignorar. Entre lo que Eusebio paga y lo que Eusebio recibe hay una "caja negra" llamada administración pública y esa caja negra no es ni mucho menos tan eficiente como la cafetera del bar de Herminio que lleva operando nonstop desde el 89.