#1 llevo diciendolo años esa página es una mezcla de sensacionalismo y bulos que da para atrás , pero como normalmente se mete con Intel y Microsoft gusta en meneame
Pedrito es un desastre porque patatas , internacionalmente el mejor presidente de la historia de España , en política interior no ha sido peor que la mayoría e infinitamente mejor que Rajoy o Aznar
#10 se llama finca en muchos sitios que no son Madrid, la RAE ya indica que una finca es una casa o un edificio
Y su película no sé si es una mierda o no porque no la he visto, pero tiene toda la razón
Un poco sensacionalista,.no explica las causas de la excarcelación y lo de que le devuelven 605.000 euros de lo restante del subastar su piso para atender a las demandas , no sabemos cuanto vale su piso , en esa calle pueden valer hasta bastante más de un millón de euros.
Lo de meter a ETA con calzador , qué quiere decir Miralles que los miembros de ETA también tenian conexiones poliyy financieras ?
Mezcla aztecas con mayas porque si, habla de sacrificios humanos la que defiende la "cruz" de los siglos 16 y 17
Yo no sé qué tienen en la cabeza los madrileños, tiene que ser la contaminación o algo que les echa en el agua
#17 ni eso, es una expresión que usan para ridiculizar al oponente " fijate este dice que imprimimos billetitos y todos ricos " tienes el ejemplo en #1 cuando realmente nadie dice eso , pero sin embargo todos los neoliberales aseguran sin rubor que la inflación es un fenómeno únicamente monetario cuando los datos dicen otra cosa
#8 perdona, pero Rallo no ha soltado un dato coherente en su vida , es cierto que habla bien y es un tipo tranquilo que no levanta la voz ,lo cual yo lo valoro, pero es experto en mover la portería y datos muy pocos
Garzón en cambio habla y se expresa peor, pero en cuanto a rigor y datos contrastados da mil vueltas a Rallo
#13 pues no, el dinero es una forma de cuantificar deuda
Nadie ni Garzón ni ningún representante de la TMM dice que que podríamos ser ricos imprimiendo dinero y por cierto la TMM explica mucho mejor la realidad que las estupideces neoliberales