Nos enfrentamos hoy a una multitud de propuestas revisionistas que pretenden hacernos creer que es posible cambiar la Historia o, al menos, sus consecuencias, y que cualquiera puede ponerse a juzgar a los personajes del pasado con la intención manifiesta de cambiar la narrativa de los hechos históricos… de sustituir la descripción de lo que pasó por un cuento construido a partir de las premisas propias de la literatura o del cine, con buenos y malos, y leyendas que nos alejan de la verdadera secuencia de los hechos históricos.