En el mercado alemán, Coca-Cola concentra actualmente cerca del 80 % de las ventas de cola, mientras que otras marcas, incluida Pepsi, se sitúan a gran distancia. Desde la compañía alemana asumen que la nueva bebida no alcanzará de inmediato cuotas de mercado elevadas, aunque destacan su visión a largo plazo como empresa familiar y su capacidad para mantenerse en el tiempo. Han decidido lanzar el refresco porque han crecido un 10% lo que les permite llevar a cabo nuevas inversiones que no comprometan su estabilidad.