La anunciada visita del Papa a España no es un simple acto religioso. Es, sobre todo, una visita deseada por el Gobierno de España y, en parte, impulsada por el influyente lobby católico que existe dentro del PSOE bajo las siglas de “Cristianos Socialistas”. Este grupo está encabezado por la veterana política Rosa Aguilar, quien, desde sus distintas responsabilidades de gobierno —tanto en la alcaldía de Córdoba como en la Consejería de Cultura de Andalucía—, ha favorecido siempre los intereses de la Iglesia católica.