Si pasamos nuestros días inmersos en lo instrumental, pronto nos daremos cuenta de que la vida carece de fin o de que este nunca llega. Es una de las lecciones que cabe extraer de un libro impresionante, El desierto de los tártaros, simbólico e hipnótico, con tantas interpretaciones como páginas. Su autor, Dino Buzzatti, explica el paso de un joven soldado, Giovani Drogo, por una fortaleza situada en la frontera de un país imaginario. La edificación se levanta en medio de unos peñascos, sin protección frente a los vientos...