El Entignao o Entiznáu es un duende con tamaño de gigante, de aspecto negruzco o tiznado, viste una levita negra y un sombrero de copa también negro. Vive en lo alto de la sierra de La Gineta (Hurdes), se le suele ver al amanecer o anochecer y siempre aparece liando o fumando cigarros puros que ofrece a los pastores. De carácter agrio, cuando su generosidad es despreciada es capaz de conjurar las más terribles tormentas. Hizo sus apariciones allá por 1902, en los concejos de Nuñomoral y Ladrillar.