"El colapso resulta fascinante, porque se imagina como una suerte de fuego purificador, similar a la revolución, pero como su negativo, en forma de caída y no de ascenso o de progreso. El problema es que no vamos a asistir a un hundimiento general de los sistemas sociales que nos devuelvan al neolítico temprano, aun cuando no se pueda excluir la posibilidad de un guerra de aniquilación total. Lo más probable, en cambio, es que vaya a seguir habiendo Estados, infraestructuras, tecnologías sofisticadas y espacios de seguridad para una parte..."
|
etiquetas: libros , cultura , historia , literatura , ensayo