Bajo la dirección del general Moscardó, se militarizó la administración deportiva: el Consejo Nacional de Deportes quedó en manos de militares, clubes como el Atlético de Aviación y el Real Madrid tuvieron presidentes y mandos castrenses, y la nueva Federación, dirigida por el teniente coronel Julián Troncoso, depuró a jugadores y directivos vinculados con la República, condicionando ascensos y descensos según la lealtad política de las regiones. Es así como la reconstrucción del fútbol tras la guerra se hizo con criterios políticos, premiando