Los líderes de España y Alemania dijeron que sus países no participarían; el primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que «no veía un papel para la OTAN en este asunto», y la representante de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, dijo que «no hay apetito» en el bloque para desplegar más barcos en la región. Pero en la misma reunión, Trump insistió en que solo estaba pidiendo ayuda para «ver cómo reaccionan», insistiendo en que «somos la nación más fuerte del mundo, tenemos con diferencia el ejército más fuerte del mundo».