Marruecos considera la integración responsable y gradual de la energía nuclear civil en su matriz energética como una evolución natural de su estrategia nacional. Akhannouch enfatizó que la energía nuclear civil abre la puerta a numerosas oportunidades, como la producción de hidrógeno verde, la desalinización de agua de mar, la medicina nuclear y la seguridad alimentaria. También señaló que las reservas de fosfato de Marruecos contienen cantidades significativas de uranio natural, lo que otorga al reino una dimensión estratégica adicional