La historia financiera suele rimar con sus crisis pasadas, y para Michael Burry, el inversor que saltó a la fama por predecir con exactitud el colapso del mercado inmobiliario estadounidense en 2008, el panorama actual de la inteligencia artificial (IA) presenta señales alarmantes de una burbuja insostenible. Aunque el entusiasmo por el hardware de vanguardia y la eficiencia de los modelos de lenguaje parece inagotable, Burry sugiere que estamos construyendo un ecosistema donde la innovación tecnológica no garantiza la rentabilidad económica a