El gobierno de Sánchez ha vuelto a enarbolar la bandera del “No a la guerra”. Sin embargo, al mismo tiempo, reafirma un rotundo “Sí a la OTAN”, exponiendo una contradicción que resulta insalvable en la práctica. El presidente intenta surfear esta contradicción apelando a un pacifismo retórico que suena bien en mítines y declaraciones institucionales, pero que se desmorona ante la realidad de las obligaciones aliadas: España ha enviado la fragata Cristóbal Colón (F-105), su buque más avanzado, junto al portaaviones francés Charles de Gaulle, ..