Una élite extractiva es una minoría, una casta, que usa el poder político para organizar la economía y la administración en su beneficio, y trasladar a la sociedad los costes de sus logros, fallos o acciones. El colectivo vive de los puestos de la administración, las instituciones, incluso las entidades privadas, y se caracteriza por un contacto directo con el poder público. Suele enarbolar un relato salpicado por ideas de avance, de mejoras, de eficiencia, aunque la realidad esconda un reparto de privilegios más que de oportunidades.