El film es una especie de mezcla entre la película Tron (Tron, Steven Lisberger, 1982) y la serie de dibujos animados Dragones y mazmorras (Dungeons & Dragons, 1983-1985)[1], contraponiendo el mundo de la realidad virtual informática con la fantasía onírica (...) La gracia del conjunto estriba, pues, en el desparpajo y simpatía que representa la acumulación de todas esas constantes temáticas en un film, saltando de situación en situación. Para los amantes de la fantasía sería sin duda gozoso ver todos esos arquetipos genéricos desfilando en la