Europa se encuentra en coma político y moral. Ante la peor de las acometidas contra el orden mundial establecido tras el fin de la II Guerra Mundial, está respondiendo a Trump a base de eufemismos, anuncios huecos y frases edulcoradas. Solo un grupo reducido de países de los 27 de la UE, además del Reino Unido, se han atrevido a recordarle que no puede atacar ni quedarse con Groenlandia por la cara. Entre los países comunitarios, otros han preferido quedarse al margen.