En 1980, el presidente de EE.UU., Jimmy Carter, en su discurso del estado de la nación de enero enfatizó: “nuestra postura es absolutamente clara. Cualquier intento de alguna potencia extranjera por obtener el control de la región del Golfo Pérsico se considerará un asalto a los intereses vitales de EE.UU. y tal asalto se repelerá del modo que creamos necesario, incluyendo la fuerza militar”. Aquellas palabras pasaron a ser conocidas como la doctrina Carter. Un año antes la revolución iraní había destronado al Sha y solo hacía un mes...