¿Y si los procesos mentales aparentemente caóticos de Trump y su forma instintiva de tomar decisiones no fueran más que una cortina de humo, una farsa? ¿Y si en realidad estuviéramos presenciando, en Oriente Medio y en un contexto más amplio, un plan cuidadosamente elaborado con objetivos muy concretos? ¿Acaso Trump ha «planificado cada rumbo trazado, cada paso meditado por el camino», mientras esparcía la paja del caos aparente? Soy consciente de que esto no resulta lógico, pero tengan paciencia conmigo…