Se trata del deber de la izquierda occidental. Cuando la pandilla que gobierna nuestro barrio lanza un ataque no provocado contra una pandilla que tampoco aprobamos, matando a transeúntes inocentes, nos negamos a permanecer neutrales o a tomar partido. Denunciamos a ambas, pero reconocemos un deber especial y primordial, el de detener a nuestra pandilla: porque son nuestros impuestos los que financian sus bombas, es nuestro silencio el que otorga consentimiento, son nuestros gobiernos los que están matando, en nuestro nombre...
1 : ... Así pues, echémosle un vistazo a nuestros pandilleros. La afirmación occidental de que los Estados Unidos y Europa, por no hablar de Israel, quieren democracia, estabilidad y normalidad en...