Los fármacos para perder peso, como Mounjaro y Zepbound de Eli Lilly, han disparado su popularidad, generando enormes ingresos. Aunque se ha elogiado su eficacia para combatir la obesidad, el uso de agonistas de GLP-1 presenta preocupaciones. Recientemente, se reveló que no son efectivos para Alzheimer y pueden causar aumento de peso riesgoso durante el embarazo. Además, muchos recuperan peso al dejar el tratamiento, lo que plantea dudas sobre su uso a largo plazo. Aún persisten preguntas sobre su seguridad y eficacia en diversas condiciones.