Cuando los barcos españoles surcaron el Atlántico en el siglo XVI, llevaron plantas, semillas y frutas que, sin levantar tanto revuelo como lo haría el oro o la plata, acabarían transformando la historia agrícola del continente americano. Originario del sudeste asiático, el plátano, que en la India recibía el nombre de la 'fruta de los sabios' ya había recorrido medio mundo antes de llegar a América. Cultivado por primera vez hace más de 10.000 años en Nueva Guinea, se expandió por Filipinas, India, África oriental y, gracias a los comerciante