Un informe del Ministerio de Vivienda plantea que la recuperación poblacional en la España rural es prácticamente imposible, debido al envejecimiento, la emigración juvenil y la merma de los integrantes de la "generación soporte". "En los municipios rurales del interior de España ha sido de tal intensidad que la generación soporte se ha quedado minimizada, que en consecuencia, el futuro de las áreas rurales se ve enormemente comprometido". La mayor parte de los municipios españoles tienen saldos demográficos negativos en lo que va de siglo: 4.962 ayuntamientos, de un total de 8.132, han perdido 910.000 habitantes, lo que supone un 17,22% de los que tenían en 2001. Los que han crecido ha sido, fundamentalmente, por la llegada de inmigrantes.