Tenemos comida y alojamiento garantizados, todo tipo de entretenimiento y lugares donde practicar deporte. Y robopilinguis, para los que nos portamos bien. También hay mujeres, pero ellas están un escalón por encima. Tienen el privilegio de poder elegir a un macho para procrear, de entre los 10 o 12 que les proponen, claro. Pero por lo general nos mantienen separados. Todo el trabajo duro lo hacen las máquinas. Y el ligero. También se encargan de la educación. Se supone que no pueden hacernos daño, pero hace mucho que concluyeron que …