A la espera de lo que pueda pasar con el corredor mediterráneo como consecuencia de este nuevo escenario, por el momento las brechas y retrasos siguen suscitando críticas entre los empresarios catalanes, valencianos, murcianos y andaluces. Joan Amorós se está quedando sin adjetivos para calificar todo lo que rodea la construcción de la infraestructura y no basta con llamar “mentirosos” a los políticos que, de un gobierno u otro, han tenido esta competencia.