Visto fríamente, lo que tenemos es que la situación en Ucrania no parece haber empeorado, la situación en Gaza no parece haber empeorado y lo de Venezuela tiene más de mediático que de práctico, no ha cambiado gran cosa en realidad.
Con los demócratas empezó lo de Ucrania y lo de Gaza y a Venezuela le han estado dando siempre que han podido, también en las últimas elecciones. Con los demócratas en el poder.
¿Que puede que mañana nos despertemos en un páramo postnuclear (o no)? Bueno, nada es perfecto.
El que realmente tiene motivos para quejarse es Maduro, además de los muertos que dejaran, cosa que parece que alegra a algunos.
Ni mucho menos pretendo defender a Trump, que seguramente ha hecho sólo el primer gran disparate público de la legislatura, pero lo otro tampoco resulta una alternativa interesante. Claro que, desde dentro, con el tema del ICE y el goteo de asesinatos, se debe ver muy distinto.
Pero el problema de fondo es que, si tanto republicanos como demócratas están supeditados a intereses sionistas, a mí no me sirven. Y a la ONU diría que tampoco. La "nueva" ONU, porque hasta ahora lo único que han hecho es bombardear Yugoslavia porque Milosevic además de ser malo estaba en el bando equivocado, Afganistán bajo el pretexto del 11S, Irak con la excusa de las armas de destrucción masiva, Libia porque aún estábamos viéndolas venir...
Ha sido el brazo militar del imperio, o su amparo "legal". Ante Israel, acumulación de expedientes de incumplimiento sin mover un dedo. En conclusión, una farsa útil. La justicia que sólo funciona en un sentido es, por definición, injusticia. Y después del sistemático incumplimiento de los acuerdos poco se puede esperar de la diplomacia, sólo cabe disponer los medios que garanticen tales acuerdos o que los impongan.
En cuanto al punto de vista interno, las perspectivas son poco favorables mirado desde cualquier lado. La tecnología que al parecer se usó en la captura de Maduro recuerda a la de unas imágenes de manifestantes en Serbia (creo) y podría estar relacionada con lo que ya hace 10 años se llamó "síndrome de la Habana": personal diplomático de EEUU con sintomatología que podrían corresponder al uso de tecnologías poco divulgada aún, ya sea de ondas acústicas o electromagnéticas.
No es tan extraño, desde la última gran guerra hemos inventado unas cuantas cosas, hornos microondas por ejemplo. Esto es importante para el tema porque, si bien parece claro que EEUU, siguiendo el viejo esquema de los imperios que dice que colapsará desde dentro y no desde fuera, la tecnología puede suponer cambios dramáticos en el terreno de juego.
Es la segunda enmienda, si mal no recuerdo, la que garantiza el derecho a la posesión de armas. Y se dice que los padres fundadores tenían en mente que, ante un eventual gobierno tiránico alzado en el poder, el pueblo (we the people) tuviera los medios para rebelarse y derrocarlo. Me imagino que esto lo enseñan allí en las escuelas.
El tema es que, dada una suficiente distancia tecnológica entre los medios a disposición del público y los del gobierno, se diluye el efecto que se pretende con tal enmienda. Y lo que no se le escapa a nadie es que la industria del armamento en EEUU es desproporcionada, hasta el punto de resultar ser el pentágono, como organismo, el principal empleador del mundo. Un poco como el SEPE siendo la mayor empresa de España. O eso se dice.
En cualquier caso, lo que sí sería de extrañar es que a casi un siglo de la segunda guerra mundial no tengan reservadas unas pocas sorpresas. Los tiranos también suelen ir a la escuela y alguna manera deben haber buscado de defenderse de esa segunda enmienda que a la postre resultaría estéril en su propios fines y muy proclive a aumentar la inseguridad en las calles.
En el Texas hold'em las cartas de las mesa son muy importantes. Pero están a la vista de todos. Las cartas con las que de verdad hay que jugar son con las que solo ves el dorso. Caso contrario el resultado puede ser parecido al de aquel helicóptero que sobrevoló las islas Sentine del nortel, que volvió atravesado por flechas. En resumen, no es el terreno que interesa, además de las evidentes desventajas que le son propias.
La cosa tiene que moverse más por arriba. Si fuera un analista de la CIA planificando derrocar un gobierno extranjero que molesta a algunas empresas del dow jones lo que me preguntaría es quién.
Quién podría hacerlo y quién tendría interés en hacerlo. Y también el homeland security debe preguntárselo, por supuesto. Aquí todos miran donde tienen las manos todos, y hacen bien.
Hace poco Trump se reunía para vender la piel del oso que no se sabe muy bien si ha terminado de cazar o no, con representantes de las principales petroleras. O repartir el botín, como se quiera. Serían un par de docenas, entre ellos estaba el contumaz Josu Jon Imaz representando los intereses de Repsol.
Hay una narrativa respecto a las élites estadounidenses que las divide en dos: los intereses tradicionales del crudo y los de las nuevas tecnológicas. Si hacemos memoria, algo parecido se dio por esas latitudes en el pasado: los intereses pro esclavistas del algodón del sur y los abolicionistas del norte.
Los pobres sólo obedecemos y nos mandan a pegar tiros cuando los ricos no se entienden entre ellos, es poco más o menos así, por lo general. Cuando se ponen de acuerdo, se dedican a robarnos y le llaman paz.
Es indudable que el caldo de cultivo está ahí. Se diría que es posible incluso fijar el signo del desenlace, pero determinar la forma exacta en la que eso cobrará expresión es harina de otro costal. O las dificultades que pueda conllevar. O el desencadenante último. O que vendrá después.
Sarkozy hace unos años habló de la "muerte cerebral de la OTAN" y de la necesidad de refundar el... capitalismo. Lo que convendría retomar es la mesa de Bretton Woods cuyo acuerdo traicionó Nixon. Y no se me ocurre lugar mejor para ello que la ONU. Peor tal vez tampoco.
Volviendo al título, al final todos leemos los mismos libros. No debería ser tan difícil entendernos.
¿Pagará Trump la deuda de Nixon o seguirá su camino hacia el permanente default en el que la primera potencia militar del mundo sigue instalada? Llevan en suspensión de pagos desde los 70 y es muy desagradable tener que recurrir a los difuntos, pero la frase que me viene a la cabeza es: "Te recuerdo que me debes 6000 pesetas de güisqui".
Lo cierto es que la sensata sugerencia de "caballeros, vamos a ser razonables", tiene mayores visos de fructificar cuando se acompaña del sonido de depositar un arma sobre la mesa, que, por cierto, pesan más de lo que parece.