En estos meses, ha ido tensando la cuerda poco a poco: ha mandado a la zona, de visita, a su hijo, Donald Junior, nada más retomar la Presidencia, y luego a su vicepresidente, JD Vance, en marzo pasado, pero también ha osado hablar del tema en los preparativos de la cumbre de la OTAN del verano pasado y hace dos semanas, fue más allá y nombró un enviado especial a la zona. Se llama Jeff Landry y es el actual gobernador del estado de Luisiana, uno de sus believers de MAGA.