Leeréis estos días que este es el tercer intento de asesinato contra Trump, tras el francotirador en Pensilvania y el chiflado que vigilaba su campo de golf en Florida, y que esto no tiene precedentes. En realidad a Trump le han intentado matar bastantes más veces, como sucede con todos los presidentes. Obama tiene una lista enorme de complots contra él, casi todos igual de chiflados. Incluso Biden tiene un puñado.