La industria del entretenimiento es una herramienta fundamental del hegemonismo occidental. En estrecha colaboración con el complejo político, militar, financiero y mediático, su producción penetra diariamente en todos los hogares desempeñando una función ideológica clave, perfectamente identificada y conocida. La industria de Hollywood logró convertir en proezas, epopeyas y románticos relatos esa enciclopedia universal de la infamia que contiene la historia del colonialismo europeo, y muy particularmente la de los británicos, pariente directo,