Si el estrecho de Ormuz no se abre en junio, Europa no podrá comenzar a recargar sus almacenes de gas. El blqueo afecta al 20% del petróleo, 20% del gas natural licuado y 30% del comercio mundial de fertilizantes. Esto ha causado una caída del 91% en el tráfico marítimo y tensiones en los mercados energéticos. La falta de medidas coordinadas internacionales para garantizar corredores energéticos y de suministros críticos, así como la escasez de fertilizantes, podrían llevar a una crisis alimentaria y financiera global.