China realizó la primera prueba operativa de su enjambre de drones marítimos L30 frente a Zhuhai. Los vehículos, totalmente autónomos, patrullaron, detectaron e interceptaron un intruso simulado mediante coordinación distribuida y sensores avanzados. El ejercicio mostró su capacidad para bloquear rutas, maniobrar de forma sincronizada y operar con mínima intervención humana. Cada USV, de 7,5 metros y 35 nudos, integra IA para navegación y decisiones tácticas. China avanza hacia el uso rutinario de sistemas no tripulados en seguridad costera.