El informe reciente de la ONU destacó que, entre 2021 y 2025, la gobernación de Jerusalén registró 144 muertes de palestinos, más de 11.555 detenciones y la ejecución de 1.732 demoliciones, además de la emisión de 2.386 órdenes de deportación. Según consignó el grupo de expertos, en numerosos casos, los propios habitantes demolieron sus viviendas para evitar sanciones o penas de cárcel. Este conjunto de acciones se enmarca dentro de prácticas de gran escala que, según los expertos citados por la ONU, buscan modificar la composición demográfica,