Míralos, proclamando, como una letanía aprendida, santas razones en racimo: la eliminación de una dictadura, la destrucción de armas, la protección de los buenos vecinos de las amenazas del malo, la democratización de la región, la liberación del pueblo, el derecho a protestar, la dignidad de las mujeres, la lucha contra el terrorismo y si hace falta, la paz. “Si lo hacen, será por algo”, resumen, con argumento irrebatible. Es la fe, estúpido. Ora pro nobis, Donald, parece retumbar la Capilla Oval en esa grimosa oración en torno a su santón.